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miércoles, 28 de abril de 2010

ACOPIO DE MATERIALES Y ALGUNOS ANDAMIOS PARA LLEGARME A LA OBRA DE JUAN LUIS MARTÍNEZ (primer apunte)



Elvira Hernández





1.- Le escuché a Eduardo Correa que él ingresó al espacio de La Nueva Novela (1)a través de la numerología, la que operó como un satori (2). Aquello subrayó en mí la idea de entrada, de umbral, que yo debía, maravillosamente, atravesar las páginas como si cada una de ellas estuviera troquelada.

2.- ¿Era esta una obra abierta o cerrada con clave? A tientas, me parecía entornada. Tenía que dar el empujón en el lugar adecuado.

3.- El Libro estaba en cuestión. Si Nicanor Parra había desarmado, hecho explotar el libro con sus Artefactos, Juan Luis Martínez buscó rearmarlo con otro modelo, en las cercanías de Mallarmé. Proseguía también con la idea de los surrealistas que procuraron romper los límites que separaban la expresión plástica de la expresión escrita. Esto fue tocado en su tiempo por Huidobro y "La Mandrágora". Y con posterioridad, y en distintas direcciones, por Cecilia Vicuña, Guillermo Deisler, Thito Valenzuela.

4.- La búsqueda de la entrada, la puerta, me llevó a abrir el libro en la primera página como es la norma habitual. De soslayo pude ver la solapa -la prolongación de la cubierta o tapa del libro- y darme cuenta que había entrado mal. Tenía que volver a la tapa (¿tapaba o destapaba la tapa?). La fotografía de portada se encontraba también en la página 120. Lo que está afuera está también dentro. ¿Era, entonces, la portada, la puerta buscada? (Y rima no incluida).

5.- La fotografía de portada es la fotografía de una catástrofe. Las casas sorprenden -son casas sin puertas, con seguridad las perdieron en la catástrofe. A puertas cerradas, extraviadas, oponemos el entrar por la ventana.

6.- Sin embargo, entrar por la ventana, implica sumergirse en un calidoscopio de hojas blancas, negras, transparentes, secantes, con anzuelos, perforadas, impresas al revés y al derecho, con instrucciones, notas y referencias, etc. Es igual que Alicia cayendo por la conejera, un pozo profundo cuyas paradas están llenas de armarios, bibliotecas, librerías...

7.- “La poesía parece un juego pero no lo es. El juego reúne a los hombres, pero olvidándose cada uno de sí mismo. Al contrario, en la poesía los hombres se reúnen sobre la base de su existencia. Por ella llegan al reposo, no evidentemente al falso reposo de la inactividad y vacío del pensamiento, sino al reposo infinito en que están en actividad todas las energías y todas las relaciones” (carta de Hölderlin a su hermano, 1 de enero de 1799. Citado por Heidegger en La esencia de la poesía).

8.- Es así: el juego tiene sus reglas, quien no quiere seguir las reglas e instrucciones no puede jugar. Ignora el juego. Creo que Juan Luis Martínez se jugó por fusionar poesía y juego, para eliminar el paso de entender la poesía como juego y hacer del juego una combinatoria poética. (En ese punto, observo, que quizás debería trasladarme de cuadro, de casillero, para encontrar mi puerta o mi ventana, o un eventual pasadizo. No obstante, hay dos problemas que no puedo dejar de lado y que me importa conservar en la memoria. El problema del Autor y del nombre del libro. También una acotación).

9.- Primero la acotación. El libro, que fue autoeditado, señala su sello de impresión: EDICIONES ARCHIVO. Pues bien, en el archivo de Juan Luis Martínez se encuentra Valéry, atesorado mucho más allá del Cementerio Marino.

10.- Del Autor. Lo que más me asombró de la portada de este libro fue que hubiera dos nombres para el Autor y la tachadura que pesaba sobre ambos. Y como si eso fuera poco, quedaran entre paréntesis.
Es la lectura casual de una propuesta de biografía intelectual, Paul Valéry. La aventura de una obra, de Jean- Michel Rey (3), la que me permite avanzar más casilleros respecto al problema del Autor que lo hecho hace años con Foucault.
Una pequeña muestra de la liaison entre nuestro poeta y el francés. Dice éste: “Escribir (...) exige del escritor que se divida contra sí mismo. Es la única y estricta condición para que el hombre por entero sea autor” (p. 15). Y, otra cita: “La fatiga crea. El vacío crea. Las tinieblas crean. El silencio crea. El incidente crea. Todo crea a excepción de aquel que firma y endosa la obra”.
Según Rey, además, Valéry establecería por la palabra una relación de la escritura con las matemáticas, en un escrito sobre Baudelaire.
Y en Juan Luis, que ya sabe que no hay originalidad en la Obra (trabaja el Libro con retazos, recortes, collages, citas), corta su nombre, lo tarja, lo raya, escinde el poeta del autor: (JUAN LUIS MARTÍNEZ) (JUAN DE DIOS MARTÍNEZ). ¿Cuál es el poeta? ¿Cuál es el autor? Por el momento ambos personajes, quedan a buen recaudo, entre paréntesis.

11.- Del nombre del libro.
Si vuelvo a la página 120, a donde me ha llevado la foto de portada veré que en la página del frente, la 121, se encuentra la primera Nota: LA DESAPARICIÓN DE UNA FAMILIA y una instrucción inmediata “Véase EPÍGRAFE PARA UN LIBRO CONDENADO” (Busco esa página que no está foliada y que se cubre con una bandera chilena. EPÍGRAFE PARA UN LIBRO CONDENADO: LA POLÍTICA. El epígrafe mismo dice: “El padre y la madre no tienen el derecho de la muerte sobre sus hijos, pero la Patria, nuestra segunda madre, puede inmolarlos para la inmensa gloria de los hombres políticos. F. Picabia”. La página está dedicada a Daniel Theresin que era el nombre de combate de Roger Caillois, escritor francés a quien se le dedica LA NUEVA NOVELA). Con dos espacios de separación hay un asterisco que nos lleva a una instrucción al borde inferior de la página: Véase: Adolf Hitler Vs. Tania Savich (EL DESORDEN DE LOS SENTIDOS). Se completa la página con tres citas que transcribo:

“La casa que construirás mañana, ya está en el pasado y no existe”.
Anónimo.

“El hombre nace en la casa, pero muere en el desierto”.
Proverbio del Gran Lama Errante, oído por S. J. Perse en el desierto de Gobi.

“Cuando la familia está hecha viene la dispersión; cuando la casa está construida, llega la muerte”.
José Lezama Lima.

De esta página rescato algunas palabras que me parece circulan con doble fondo: casa, familia, segunda madre, libro condenado, y muerte que es la condición sine qua non para la poesía. Estas palabras me inducen a aventurar una relación con el nombre del libro -libro escrito en tres tiempos (Desde 1968 a 1975)- que es: LA NUEVA NOVELA pudiera ser la vieja novela de siempre, familiar.

12.- En virtud de la lógica del juego, voy a la contratapa previendo que el final pudiera ser un comienzo, y porque no he olvidado las innumerables historias que hablan de puertas secretas entre las que se incluye la puerta trasera, con toda su carga de secretos.

13.- La contratapa es la reproducción de una hoja de matemáticas o un papel cuadriculado. Creo que es una tarea que hay que cumplir y para la cual figura una instrucción en el borde superior: “Dibuje el contorno de cada cuarto incluyendo puertas y ventanas. Marque dos rutas de escape para cada miembro de su familia”. En el borde inferior se anota un dato: “Cada cuadrito equivale a 2 cm2”.
Interpreto esto (juego, obra, libro) como una construcción de infinitas posibilidades que tiene que mostrarse (unir puntos) al ponerle puertas y ventanas –como ponerle puntos a las íes. Una tarea para cabecear.

14.- Dos elevado al cuadrado es igual a cuatro.
Un cuarto es una de las cuatro partes en que se divide un todo. El cuarto tiene relación con la casa, la habitación. También con la familia si pensamos en el cuarto genealógico que apunto a los cuatro abuelos. Evoca al libro con sus cuartos de pliego y por cierto a los Artefactos de N. Parra, que es un libro descuartizado. Además, una relación en nada insustancial con la cruz (de Jxuan) y el cuadrado.
Y si consultamos un diccionario de símbolos (4)descubriremos que en China, país remoto pero muy cercano al libro de Juan Luis, este número tiene un gran poder de asociación: cuatro puertas del palacio imperial, cuatro montañas, cuatro mares, cuatro estaciones, cuatro reyes, cuatro amuletos, cuatro tesoros, etc.
Cuando indica que hay que marcar dos rutas de escape, uno podría preguntarse si no estará situándose en una encrucijada o poniendo sobre el papel de matemáticas un dilema, y cuál, porque éste no es un puro juego de entretención. ¿La duplicidad del poeta?

15.- Acudiendo al resorte (¿una espiral?, ¿una dialéctica?) que vincula el adentro con el afuera pudiéramos trasladarnos a la página 136 o a la casa de ese número, ya que cada hoja está delimitada por cuatro lados, lo que es una posibilidad, si antes no se olvida que el libro tiene solapas tituladas LA REALIDAD I y LA REALIDAD II, más un lomo donde aparece en un círculo un perrito fox-terrier. Sabremos que es el guardián del libro, en positivo o círculo blanco.

Apuntado en 1997



Notas:
1.- LA NUEVA NOVELA, Juan Luis Martínez, Ediciones Archivo, Viña del Mar, Chile, 1985.
2.- Seminario reaizado en Valparaíso en 1997, dedicado a LA NUEVA NOVELA.
3.- PAUL VALERY. LA AVENTURA DE UNA OBRA, Jean-Michel Rey, Siglo XXI, México, 1997.
4.- DICCIONARIO DE SÍMBOLOS, Hans Biedermann, Paídos, España, 1996.

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