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domingo, 9 de abril de 2017

El guardián entre el centeno de J. D. Salinger









“El guardián entre el centeno”: El libro maldito de Salinger que inspiró varios asesinatos
La clásica novela de adolescentes escrita por el escritor norteamericano J.D. Salinger ha sido vinculada con famosos magnicidas, como Mark David Chapman, el asesino de John Lennon.

Lunes 7 marzo 2016    





La novela “The catcher in the rye”, del escritor norteamericano J. D. Salinger, también conocida en nuestro país como “El cazador oculto” o “El guardián entre el centeno”, fue publicada por primera vez en 1951 y alcanzó de inmediato una gran popularidad debido a su oscuro sentido del humor, su lenguaje provocador y por retratar sin tapujos la sexualidad y la ansiedad adolescentes. El libro narra básicamente varios días de la vida de Holden Caufield, un despierto adolescente de 15 años que en la víspera de la Navidad es expulsado de su instituto y que se va de viaje a Nueva York para ver a su hermana menor Phoebe, pasando en el intertanto por numerosos chascarros, como una borrachera que agarra en un bar o un encuentro no consumado con una prostituta.

Salinger y The catcher in the rye

El libro, contado en primera persona por su protagonista y jalonado por numerosos momentos de ironía y humor, comienza con el siguiente párrafo: “Si de verdad les interesa lo que voy a contarles, lo primero que querrán saber es donde nací, cómo fue todo ese rollo de mi infancia, que hacían mis padres antes de tenerme a mí, y demás tonterías estilo David Copperfield, pero no tengo ganas de contarle nada de eso. Primero porque es una lata y, segundo, porque a mis padres les daría un ataque si yo me pusiera a hablarles de su vida privada. Para esas cosas son muy especiales, sobre todo mi padre. Son buena gente, no digo que no, pero a quisquillosos no hay quien les gane. Además, no crean que voy a contarles mi autobiografía con pelos y señales. Sólo voy a hablarles de una cosa de locos que me pasó durante las Navidades pasadas, antes de que me quedara tan débil que tuvieran que mandarme aquí a reponerme un poco…”


En otra parte de la novela, el mismo Holden Caufield, un adolescente obsesionado por usar una gorra de cazador con grandes orejeras y por los patos que solían vivir en un lago de Central Park, cuando llega a Nueva a York y se sube a un taxi tiene una divertida conversación con un taxista, a quien le pregunta precisamente sobre el destino de esas aves:

“…Pero, en fin, como les iba diciendo, al poco de subir al taxi, el taxista empezó a darme un poco de conversación. Se llamaba Howitz y era mucho más simpático que el anterior. Por eso se me ocurrió que a lo mejor sabía lo de los patos.

-Oiga, Howitz –le dije-. ¿Pasa usted mucho junto al lago de Central Park?
-¡Qué?
-El lago, ya sabe. Ese lago pequeño que hay cerca de Central South Park. Donde están los patos. Ya sabe.
-Sí. ¿Qué pasa con ese lago?
-¿Se acuerda de esos patos que hay siempre nadando allí? Sobre todo en la primavera. ¿Sabe usted por casualidad adónde van en invierno?
-Adónde va, ¿Quién?
-Los patos. ¿Lo sabe usted por casualidad? ¿Viene alguien a llevárselos a alguna parte en un camión, o se van ellos por su cuenta al sur, o qué hacen?

El tal Howitz volvió la cabeza en redondo para mirarme. Tenía muy poca paciencia, pero no era mala persona.

-¿Cómo quiere que lo sepa? –me dijo- ¿cómo quiere que sepa yo una estupidez semejante?
-Bueno, no se enfade usted por eso – le dije.
-¿Quién se enfada? Nadie se enfada …”

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the_catcher_in_the_rye_Holden Caufield y Phoebe

Y, en la parte final de la novela, cuando Holden encuentra finalmente a su pequeña hermana Phoebe, y le cuenta que ha sido expulsado de su instituto, y ella le dice “Papá va a matarte. Va a matarte”, Holden le confiesa lo siguiente: “¿Sabes lo que me gustaría ser? ¿Sabes lo que me gustaría ser de verdad si pudiera elegir?…Muchas veces me imagino que hay un montón de niños jugando en un campo de centeno. Miles de niños. Y están solos, quiero decir que no hay nadie mayor vigilándolos. Sólo yo. Estoy al borde de un precipicio y mi trabajo consiste en evitar que los niños caigan en él. En cuanto empiezan a correr sin mirar a donde van, yo salgo de donde estoy y los cojo. Eso es lo que gustaría hacer todo el tiempo. Vigilarlos. Yo sería el guardián entre el centeno. Te parecerá una tontería pero es lo único de verdad que me gustaría hacer. Sé que es una locura”.

Un libro clásico, pero controvertido

Con el correr del tiempo “The catcher in the rye”, gracias a su ágil y divertida prosa y su capacidad para situarse en la cabeza de un joven que se transformaría en un ícono de la rebeldía adolescente, se transformó en un auténtico clásico de la literatura norteamericana, vendiendo hasta el momento más de 60 millones de copias y convirtiéndose en una lectura obligatoria en varias escuelas e institutos estadounidenses. Sin embargo, simultáneamente se transformaría en un libro muy controvertido, especialmente por su relación con famosos magnicidios, asesinatos e intentos de homicidio.

El más conocido de estos casos ocurrió el 8 de diciembre de 1980, cuando en la entrada del edificio Dakota de Nueva York, Mark David Chapman, un desequilibrado fan de 25 años, asesinó de varios disparos al mítico John Lennon, líder y voz principal de The Beatles. Lo que pocos sabían era que Chapman portaba ese día un ejemplar de “The catcher in the rye” , donde había escrito en una de sus páginas lo siguiente: “Esta es mi declaración”, firmando posteriormente como “El guardián entre el centeno”.

"Mark David Chapman, encarnado por el actor Jared Leto en la película "Chapter 27", con el libro "The catcher in the rye en una de sus manos.


"Mark David Chapman, encarnado por el actor Jared Leto en la película "Chapter 27", con el libro "The catcher in the rye en una de sus manos.Mark David Chapman, encarnado por el actor Jared Leto en la película “Chapter 27″, con el libro “The catcher in the rye” en una de sus manos.


Lo insólito es que después de descerrajarles varios tiros a Lennon, Chapman, en vez de huir del lugar de crimen, se sentó en la acera, sacó su ejemplar de “El guardián entre el centeno” y comenzó a leer tranquilamente la novela a la espera que llegara la policía para arrestarlo. En su declaración a la policía tres horas después, Chapman dijo: «Estoy seguro de que la mayor parte de mí es Holden Caulfield, el personaje principal del libro. El resto de mí debe ser el Diablo.»

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Otros sujetos y asesinos que han sido relacionados con la lectura de este libro fueron John Hinckley Jr., quien intentó matar al presidente Ronald Reagan en 1981 y que declaró que “estaba obsesionado con el libro”; Sirhan B. Sirhan, quien fue arrestado por el asesinato del candidato presidencial Robert F. Kennedy, hermano de John Kennedy; y Robert John Bardo, quien cuando asesinó en 1989 de un disparo a la actriz Rebbeca Schaeffer llevaba consigo una copia de esta novela, la misma que arrojó al techo de un edificio mientras huía de la policía.

Pero ¿Qué significa esto? ¿Cualquier persona que lea “The catcher in the rye” corre el peligro de convertirse en un potencial asesino? La respuesta es más bien negativa. La explicación de esta supuesta y nefasta influencia de ese entrañable libro sobre las mentes de ciertas personas, según varios estudiosos de las teorías de la conspiración, tendría relación con el oscuro programa MK Ultra (Mind Kontrol Ultra), que la CIA implementó desde la década de los 60’ para realizar ciertas actividades y operativos de control mental, usando señales eléctricas y drogas para cambiar el funcionamiento del cerebro, de modo de convertir a ciudadanos comunes y corrientes en potenciales asesinos, es decir, transformarlos en el “arma perfecta”.


MK ultra

MK ultra


La evidencia publicada por numerosas publicaciones y sitios web indican “que el Proyecto MK ULTRA implicó el uso de muchas metodologías para manipular los estados mentales individuales y alterar las funciones cerebrales, incluyendo la administración subrepticia de drogas y otras sustancias químicas, la hipnosis, la privación sensorial, el aislamiento y el abuso sexual, así como diversas formas de tortura”.

MK ultra 2


MK ultra 2

Según se asegura, ciertos pasajes de “The catcher in the rye” activaban puntos específicos del cerebro de las personas que eran sometidas previamente a los terribles experimentos y sesiones de hipnosis que la CIA llevó a cabo hasta la década de los 70’, cuando Richard Helms, entonces director del temido organismo de seguridad, ordenó la destrucción de todos los documentos y evidencia sobre el MK Ultra. Sólo agentes de la CIA, como Mike Copeland, llegaron a denunciar estos experimentos y otros reveladores datos, como que Mark Chapman, el asesino de John Lennon, fue huésped de un campamento de la CIA en Beirut cuando tenía 19 años, en el que fue sometido a una terapia que combinaba la torazina y la hipnosis.

viernes, 31 de marzo de 2017

Sor Juana Inés de la Cruz se hizo monja para poder pensar


Fue una niña prodigio y una mujer de portentoso talento. De madre criolla analfabeta y padre militar español, aprendió a leer a muy corta edad (cuentan que a los tres años) en el nada feminista siglo XVII y tuvo la osadía de consagrar su vida al estudio y la escritura y no a su marido y a su progenie. Para ello se hizo monja, primero carmelita y luego jerónima, no tanto por vocación divina como por necesidad de encontrar un espacio para sí misma y para dedicarse al conocimiento. Convirtió su celda en una gran biblioteca y en un punto de encuentro cultural. Fue una poeta intelectual, según Octavio Paz. Gracias a su determinación, la literatura tardía del Barroco, el Siglo de Oro de las letras en español, ganó una de sus escritoras más insignes y la lucha por la igualdad de las mujeres, a uno de sus referentes protofeministas. Fue Juana de Asbaje o Juana Ramírez, nacida en 1648 (puede que en 1651) en la población mexicana de Nepantla y fallecida en 1695 en la Ciudad de México, aunque muy pronto se la conoció como sor Juana Inés de la Cruz. 


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Octavio Paz: "Sor Juana Inés de la Cruz se hizo monja para poder pensar"
Las ‘juanas’ y el machismo literario
Ahora, un libro reúne algunos de sus poemas más íntimos. No se trata de una compilación al uso, sino una revisión de su obra a la luz del afecto mutuo que se profesaban la monja y la virreina de México María Luisa Gonzaga Manrique de Lara, condesa de Paredes, protectora de la escritora y promotora de su obra tanto en México como sobre todo en España. Un amar ardiente es el título de la obra, que la editorial Flores Raras lanza la próxima semana, bajo la coordinación de Sergio Téllez-Pon. Es el compilador de la antología poética que versa sobre los desvelos amorosos de una escritora que empezó a darse a conocer muy joven con composiciones religiosas.

"Muchos estu­diosos y aficionados de la obra de sor Juana", escribe en la introducción Téllez-Pon, "han coincidido en que la relación entre la monja y la virreina fue más allá del «incienso palaciego» pero solo algunos se han dedicado a reunir o a publicar los poemas como testimonios de esa relación. Entre los pocos que lo han hecho, en España está Luis Antonio de Villena, quien seleccionó un romance (núm. 21) de la monja mexicana en Amores iguales. Antología de la poesía gay y lésbica' (La esfera de los libros, Madrid, 2002), sin embargo, en su nota de presentación De Villena no hace referencia a la pasión por María Luisa y tampoco es uno de los poemas más intensos o representativos de la rela­ción entre la monja y la condesa".

Poeta, ensayista, crítico y editor, Sergio Téllez-Pon (Ciudad de México, 1981) responde por correo electrónico a algunas preguntas formuladas por este periódico a propósito de la publicación el 3 de abril de la recopilación de la obra de sor Juana Inés de la Cruz, en la que confluye la sociedad de la Nueva España, el culteranismo de Góngora y la influencia de Quevedo y Calderón.

Pregunta. ¿Cómo surgió su investigación? ¿Y cuál fue su propósito?


Respuesta. Surgió a partir de la muerte de Antonio Alatorre, eminente sor juanista y quien fue mi profesor en la universidad, específicamente en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, donde junto con él leí la obra de sor Juana Inés de la Cruz. Él cuenta en su edición de 2009 de la Lírica personal de sor Juana que le habría gustado poner en un apartado todos los poemas que la monja le escribió a la virreina. Pero esto no fue posible porque no se lo permitieron en el Fondo de Cultura Económica (editorial mexicana). Así que yo retomé la idea y, en homenaje a él, lo hice pues, desde 1689 Francisco de las Heras, el secretario de la virreina y el primer editor de sor Juana, se propuso poner los poemas dispersos para que el lector no se pudiera dar cuenta bien a bien de cómo fue esta intensa relación. De manera que a lo largo de más de tres siglos no hemos podido leer esta veta de la poesía de sor Juana.

Mi propósito es invitar al lector que ya conoce la obra de sor Juana o que se acerca por primera vez, a que la lea sin una venda en los ojos, sin prejuicios ni tabús sexuales. Que lea cómo las relaciones humanas son lo mismo de apasionadas sin importar el género o la sexualidad de los enamorados.

P. ¿Cree que su visión sobre la relación amorosa y lésbica entre sor Juana Inés y María Luisa Gonzaga Manrique de Lara levantará ampollas entre la legión de seguidores de la escritora?

R. No lo creo, por fortuna, este tema ha sido estudiado por otros “sor juanistas”, lo que pasa es que esos estudios por lo general surgen en la academia, en las universidades, y allí se quedan. Lo que yo he hecho, por decirlo de alguna manera, es sacarlo del armario y sacarlo de las aulas y los cubículos de investigación. Ahora bien, para los muchísimos lectores de sor Juana será otra forma de leerla: justamente en eso consiste esta antología, en proponerle al lector otra forma de leer a la monja jerónima, sin espesos velos hagiográficos, es decir, haciéndola más humana, y por eso mismo sin prejuicios ni tabús sexuales. Estoy seguro de que así, leyéndola de forma más humana, sus innumerables lectores la sentirán más cerca y hasta más actual.

P.  ¿En qué versos, en concreto, fundamenta su tesis?

R. ¡En muchísimos! Son casi 50 poemas dedicados o escritos tan solo para María Luisa pero va un ejemplo: [Lisi es uno de los nombres con los que sor Juana Inés de la Cruz se refería a la virreina]

"Yo adoro a Lisi, pero no pretendo

que Lisi corresponda mi fineza;

pues si juzgo posible su belleza,

a su decoro y mi aprehensión ofendo.



En ese soneto, sor Juana deja claro que ama a la condesa, no importa si es correspondida o no, pero le expresa su sentir y, sobre todo, sabe que este amor no puede ir más allá porque para que el deseo se mantenga vivo no debe realizarse, su consumación sería su propio fracaso. Es un tópico poético muy usado por los poetas: obstinarse en no saciar la sed, viajar sin llegar al destino, como Ulises, porque el viaje es la experiencia y llegar a Ítaca es la conclusión de todo lo que se aprende en el viaje. Sor Juana no quiere consumar su amor y es que tampoco puede porque por una parte, ella obedece sus votos de castidad y, por la otra, la jerarquía de la condesa no le permitiría mantener una relación sexual con una plebeya.

P. ¿Fue un amor platónico?

R.  Al igual que Francisco de las Heras, Octavio Paz y Antonio Alatorre, creo que así fue: una relación intensa pero casta. Para enamorarte de alguien no necesitas llegar hasta la cama. Ahora existe el término “sapiosexual”, es decir, que te enamoras de la inteligencia de alguien más que de su cuerpo o de su estatus y, vaya, viéndolo retrospectivamente, creo que en el caso de sor Juana y María Luisa se enamoraron intelectualmente, pero se enamoraron al fin.

P. ¿Se sintió agobiada por el acoso de la condesa de Paredes?

R. Desde luego, María Luisa era una persona muy importante para ella, fue quien la ayudó a quitarse de encima al odioso padre Núñez de Miranda, quien la estimulaba creativamente, con quien compartía muchas cosas en común. Así que las muestras tiránicas de la virreina la agobiaban mucho. Cualquier señal, gesto tierno o desdén por parte de María Luisa la entusiasmaba o la agobiaba. Los enamorados de ahora nos molestamos porque la persona que amamos (que es alguien muy importante para nosotros) no nos contesta el móvil o nos deja con dos palomitas vistas en el Whatsapp y, bueno, eso también les pasó a ellas: cuando sor Juana no le escribía desde el convento, María Luisa se lo reclamó; y cuando la virreina la fue a buscar y no la encontró o la monja se negó a verla, se molestó muchísimo al grado de que tuvieron una pelea que llegó hasta las lágrimas de sor Juana. Y todo eso no lo digo yo: lo dice sor Juana en sus poemas, ella es la que va dejando las pistas de cómo fue su intensa pero fructífera relación con la condesa. El propósito de este trabajo también es que los poemas hablen por sí mismos, que en su contexto cuenten la historia de amor de estas dos mujeres pues no solo están los poemas de sor Juana, también incluyo los dos únicos intentos poéticos de la condesa que, aunque no son tan explícitos, creo que sí muestran un poco la admiración y la fidelidad que siempre le tuvo a la monja.

P. ¿Comparte la afirmación del prologuista, Ramón Martínez, de que la poesía de sor Juana Inés de la Cruz forma parte definitivamente del corpus literario más propio de las personas no heterosexuales? ¿Por qué?

R. Por supuesto. Otros estudiosos queer como Judith Butler y Didier Eribon han escrito que los gais tenemos un “canon alterno” de obras literarias que, dice Butler y la secunda Eribon, ayudaron a la creación de la identidad gay (ellos mencionan a autores en lengua inglesa y francesa, lógicamente, pues Butler es estadounidense y Eribon francés: Melville, Whitman, Wilde o Proust, André Gide, Jean Cocteau y Jean Genet). Y lo mismo se puede decir de los poemas amorosos de sor Juana. Lo que pasa es que en la lengua española nos hemos tardado en asumir y reivindicar a nuestros escritores gais para alimentar nuestra identidad y cultura gay. Espero que este libro sea el inicio para que otros estudiosos lo hagan con otros escritores gais del pasado: sería interesante sacar de las obras completas, la poesía homoerótica de Vicente Aleixandre, un poeta que pocas veces asume que el inspirador de sus versos es otro hombre o que ya sin el ojo de la familia, se puedan leer los poemas gais de García Lorca. Con Cernuda, por fortuna, la cosa es más fácil pues él fue el más radical de todos ellos: Cernuda fue como la sor Juana del 27: sin prejuicios, sin tabús, cantó siempre su amor por otro hombre.

P. ¿Y la opinión de Octavio Paz relativa a que sor Juan Inés estaba absorbida por la pasión del conocimiento, que, precisamente por ella, "tiene que neutralizar su sexo para poder acceder al ansia de conocer"?

R. Bueno, Paz se refiere a que sor Juana tuvo que hacerse pasar por hombre para ingresar a la universidad y así saciar su sed de conocimiento, ¡pero es que hasta en eso fue muy radical esta monja! Querer estudiar, aprender, no era precisamente algo que se les permitiera hacer tan fácil a las mujeres durante el virreinato, así que ella se las ingenió para romper con ese supuesto. Y luego, tampoco entró al convento por ser muy beata o piadosa: si lo hizo, ella misma lo escribió, fue porque no quería que la casaran, tener que pasar sus días atendiendo a un marido y a los hijos: lo que ella quería era leer y aprender y el único lugar donde la podían dejar en paz para hacerlo era en un convento, así que allí fue a dar. Y finalmente, también rompió toda relación con el tiránico padre Núnez de Miranda en tiempos en que se creía que las mujeres eran inferiores intelectualmente y que para dar cualquier paso necesitaban del consejo de un hombre: romper con él fue otra de las muestras de su genialidad, de que ella sola se valía por sí misma. Fue así como rompió con los paradigmas de su sexo (el “sexo débil”, según la misógina definición de la RAE) en pos de su vida intelectual y también, por qué no, de su sexualidad.

Fuente: EL PAIS.COM

domingo, 19 de marzo de 2017

Paola Aste - Docente de Danza y Coreografía de UNIACC

Paola Aste.- Docente de Danza y Coreografía de UNIACC es una de las ganadoras en Fondart 2017 y viajará a Alemania apoyada por el Consejo de la Cultura



“Pienso que nuestra Escuela merece ser acreditada y es lo que realmente esperamos todos los que trabajamos ahí. Es una carrera que ha crecido enormemente, que ofrece una excelente posibilidad, sobre todo en su fuerte que es la danza espectáculo, la única en Chile y seguro que también en Latinoamérica”, asegura la bailarina, coreógrafa y académica de Danza y Coreografía de UNIACC, Paola Aste.




La profesional fue doblemente distinguida en los Fondos de Cultura, Fondart, en su versión 2017: en la Línea de Centenario Violeta Parra, en Fondart Nacional, con la obra “Ay, de mi Violeta”, y en la Línea Creación Artística Regional, con “Volver”.

La trayectoria de Aste ya había sido reconocida por el Fondart. En 2005, obtuvo una beca-pasantía por tres meses, para estudiar técnica Limón en la Escuela José Limón en Nueva York, Estados Unidos.

Adicionalmente, la artista fue invitada por la escuela artística Pina-Bausch-Gesamtschule, en la ciudad de Wuppertal, Alemania. Aste explica que “es una escuela artística que trabaja con  la Fundación Pina Bausch y su metodología de enseñanza va muy  ligada al arte y a la danza”.

La coreógrafa resume su viaje como “un intercambio de experiencia y una adquisición de nuevas metodologías de trabajo creativo (…) El Consejo de la Cultura ha decidido apoyarme porque iré en  representación de  Chile y la danza (…) también cuenta mi currículum, mi experiencia y trayectoria (de más de 20 años) en la danza chilena”.

Aste comparte que su visita tiene como objetivo incluir “mi experiencia y visión -a través de la danza, formación, difusión y creación- sobre nuestra Violeta Parra -cuyo centenario es en 2017- y Víctor Jara”. Esta etapa del viaje comenzará el 23 de enero y cerrará con una muestra abierta el 3 de febrero.

Además, la académica asistirá a “un seminario dictado por dos bailarinas de la compañía Pina Bausch: Thusnelda Mercy y Clementine Deluy. Terminaremos con un workshop en el Centro de Cultura ADA de la ciudad de Wuppertal, entre el 6 y el 11 de febrero, con sesiones de tres horas en la mañana y tres en la tarde”.

En este workshop, “trabajaremos con música de Violeta Parra y es ahí donde mi experiencia será importante de compartir. Aquí los participantes serán bailarines con formación de diferentes compañías, escuelas o bailarines independientes”.

-¿Cuáles son sus expectativas por esta oportunidad?

¡Espero lo mejor! El nivel artístico y profesional del medio donde estoy invitada es de excelencia absoluta, por lo tanto, estoy muy emocionada  y agradecida de vivir esta experiencia, la que, sin duda, me dará grandes aprendizajes. A la vez, me permitirá compartir con grandes de la danza, así como también la posibilidad de co-coreografiar junto a estas grandes bailarinas una obra en torno a Violeta Parra. De esta manera, pretendo transmitir parte de nuestra cultura y valorar su figura.

Además, es importante mantenernos activos dentro del medio que nos desenvolvemos, porque de esa manera transmitimos a nuestros estudiantes los desafíos que cada año aparecen en el campo estudiantil, laboral y artístico. Por esto, pretendo a mi regreso compartir con los estudiantes y con el medio de la danza la experiencia adquirida en este tiempo.

-¿Cuál es su reflexión en torno al proceso de acreditación que vivió la Escuela de Danza y Coreografía de UNIACC?

Fue un proceso muy intenso y, a la vez, muy necesario, ya que nos permitió hacer un estudio de la realidad de la carrera, para así visualizar las mejoras de la escuela, como a la vez certificar la excelente calidad de sus maestros, lo que, sin duda, es un plus absoluto.

Fuente: 

Universidad UNIACC



lunes, 6 de marzo de 2017

Comentario crítico Ventanas Quebradas de Rodrigo Verdugo o El viaje iniciático por caminos laberínticos


por Claudia Vila




 Iniciar la lectura de Ventanas Quebradas indica un camino a seguir , aunque es obvio todos los textos trazan ese derrotero, sin embargo aquí estamos frente a un verdadero libro unidad se podría decir que corresponde a un solo poema que se explicita en cada uno de los pasos que va dando porque refiere siempre a la idea del poeta ceremonial o del vate contemplativo que indica el camino o mejor dicho el laberinto a seguir y lleva a la tribu hacia un puerto, no sabemos si es seguro o no, pero no importa nos gusta ser llevados por la mano de Verdugo hacia algún lugar sin saber definitivamente cuál es: Inmediatas a la sangre están las presencias argolladas /Que nos hacen saber de cual lado de la luz estamos /Encaminémoslas aunque la sangre nos use como animales/ Hacia aquellos vidrios trisados en la oscuridad (Como a ellos a Omar Cáceres) o Córtame del cielo, me has dicho pero en esa mañana de más lluvia y de neblina/Después conquista mi temblor de sangre.  En esta poética lo importante es el camino, el trazo que delinea las imágenes en las cuales experimentamos distintas sensaciones  sin temer los resultados o el peligro que esta aventura pueda traernos.  
Es interesante resaltar en ese punto la relación intuitiva entre forma y fondo de cada uno de estos textos que finalmente se vinculan en uno solo.  Asimismo, se vislumbra el tema erótico vinculado al eje ceremonial que nutre la temática y la profundiza para vincular al lector con su tónica terrestre agrietada voluble en la cual se asoman los temblores de la carne que insinúan o agudizan ese estremecimiento que involucra al hablante y amplifica el misterio de la cópula deseo o del deseo cópula que finalmente se vuelve súplica desgarro y tormento y que se concibe desde distintos ojos con los que mira: Alguien hablaba de nacer o morir/Mientras dejábamos un solo murmullo en la formación de las agujas/Le dábamos su totalidad al ángel que se quemó los ojos con opio y con semen /Éramos los únicos que sabíamos que el centro de la tierra/ Solo aparece al contacto de una boca o Hubo una vez que dos lo hicieron y vieron que sus propias muertes eran el orgasmo de los árboles.  Además sobresalen en la obra numerosos aires Borgeanos: mira como en ninguna casa nos reciben, / como nos cierran sus puertas/le temen a tu cabellera, / porque tiene el designio de esos padres laberinticos /que no tuvieron piedad de la luz e hicieron un lecho sobre aberraciones de sal  y Huidobrianos: salvo que le hagas la señal a la copa y el cielo enrojezca/mientras aquí nos aferramos al polvo jactancioso, / nos quedamos fuera de todo linaje, / mientras la piel atrapa al día y una amenaza de cascara se cierne sobre el mundo.  Estas imágenes trazan la obra de extremo a extremo, pero siempre son destacables dentro del gran universo poético chileno que se desbanda en distintas direcciones y solo vemos estelas de sus padres que revolotean y nos dejan un llamado a seguirlos para continuar en un punto que es finalmente indescifrable como la poesía exacta de Verdugo con todas sus aristas y perfecciones, sombras de matices jadeantes invasoras y desnudas acabadas e intrínsecas dónde gota a gota sus palabras se deslizan como lágrimas por esta hermosa irrealidad.


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