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domingo, 11 de diciembre de 2011

Poesía metafísica - John Donne


John Donne

(Londres, 1572-id., 1631) Poeta inglés. Considerado el mejor poeta en lengua inglesa del siglo XVII, John Donne nació en el seno de una familia de honda tradición católica. Estudió en las universidades de Oxford y Cambridge, aunque no obtuvo título alguno, pues su condición de católico se lo impedía. Viajó durante algunos años, y en 1598 conoció a sir Thomas Egerton, guardasellos del rey, quien lo nombró su ayudante particular, cargo que desempeñó durante los cinco años siguientes.

Sin embargo, parece que se mantuvo en el puesto más por su relación con Egerton, con quien le unía una buena amistad, que por la eficiencia de su trabajo, pues Donne huía de las responsabilidades para refugiarse en sus versos, por aquellas fechas ya numerosos y siempre dirigidos a alguna dama a la que conocía. Inspirado en parte en Ovidio, sus versos se alejan del petrarquismo en boga para dirigirse a la mujer de carne y hueso a través de una poesía de gran intensidad emocional, que evita las fórmulas en busca de un lenguaje más directo.

Una de estas damas, Anne More, iba a convertirse, en 1601, en su esposa, pero el matrimonio debió celebrarse en secreto a causa de la férrea oposición del padre de la novia. Éste, una vez conoció la unión de Donne con su hija, a la que dejó sin dote, hizo encarcelar al poeta, al tiempo que obligó a su protector a despedirlo inmediatamente.

Vetado así mismo para ejercer cualquier cargo público, los diez años siguientes fueron para Donne y su familia –su esposa le dio doce hijos– de extrema pobreza. Sobrevivieron merced a la caridad de la familia de su esposa y a los trabajos ocasionales que Donne conseguía. A pesar de la miseria, el poeta produjo durante estos años una vasta obra tanto en verso como en prosa.

Alquimia de amor

Algunos que más hondo que yo en la mina del amor han excavado
dicen dónde se halla su céntrica felicidad.
Yo he amado, y poseído, y relatado,
mas, aunque hasta la ancianidad amara, poseyera y refiriera,
ese misterio escondido no habría de encontrarlo.
Todo, ¡ay!, es impostura.
Y como ningún alquimista obtuvo aún el elixir,
mas su marmita repleta glorifica
si por casualidad
algo odorífero o medicinal le sobreviene,
así un deleite pleno y prolongado sueñan los enamorados,
para obtener una noche de estío, de apariencia invernal.

Por esta vana sombra de burbuja ¿habremos de entregar
nuestro bienestar, esfuerzo, honor y vida?
¿En esto amor termina? ¿puede cualquiera
tan feliz ser como yo si soportar puede
la burla breve de una representación de novio?
Ese infeliz amante que asegura,
no es la médula del cuerpo; es de la mente,
lo que él en ella angelical encuentra,
igual jurar podría que escucha en el rudo,
crudo, griterío de ese día, las esferas.
No esperes hallar inteligencia en la mujer: a lo sumo,
dulzura e ingenio; momias , sólo, poseídas.

Versión de Purificación Ribes





Amor negativo

Nunca tanto me abatí como aquellos
que en un ojo, mejilla, labio, hacen presa;
Rara vez hasta aquellos que más no se remontan
que para admirar virtud o mente:
pues sentido e inteligencia pueden
conocer aquello que su fuego aviva.
Mi amor, aunque ignorante, es más audaz.
Fracase yo cuando suspire,
si he de saber qué desearé.

Si es simplemente lo perfecto
lo que expresarse no se puede
sino con negativos, así es mi amor.
Al todo que todos aman digo no.

Si quien descifrar puede
aquello que desconocemos, a nosotros, conocer puede,
enséñeme él esa nada. Ëste, por ahora,
mi alivio es y mi consuelo:
aun cuando no progreso, fallar no puedo.

Versión de Purificación Ribes





Canción

Ve y coge una estrella fugaz;
fecunda a la raíz de mandrágora;
dime dónde está el pasado,
o quién hendió la pezuña del diablo;
enséñame a oír cómo canta la sirena,
a apartar el aguijón de la envidia,
y descubre
cual es el viento
que impulsa a una mente honesta.

Si para extrañas visiones naciste,
vete a mirar lo invisible;
diez mil días cabalga, con sus noches,
hasta que los años nieven cabellos blancos sobre ti.
A tu regreso tú me contarás
los extraños prodigios que te acontecieron.
Y jurarás
que en ningún lugar
vive mujer hermosa y verdadera.

Si la encuentras, dímelo,
¡dulce peregrinación sería!
Pero no, porque no iría,
aunque fuera justo al lado;
aunque fiel, al encontrarla,
y hasta al escribir la carta,
sin embargo,
antes que fuera,
infiel con dos, o tres, fuera.

Versión de Purificación Ribes






Constancia de mujer

Un día entero me has amado.
Mañana, al marchar, ¿qué me dirás?
¿Adelantarás la fecha de algún voto recién hecho?
¿O dirás que ya
no somos los mismos que antes éramos?
¿O que de promesas hechas por temor reverente
del amor y su ira, cualquiera puede abjurar?
¿O que, como por la muerte se disuelven matrimonios verdaderos,
así los contratos de amantes, a imagen de los primeros,
atan sólo hasta que el sueño, imagen de la muerte, los desata?
¿O es que para justificar tus propios fines
por haber procurado falsedad y mudanza, tú
no conoces sino falsedad para llegar a la verdad?
Lunática vana, contra estos subterfugios podría yo
argumentar, ganando, si lo hiciera.
Pero me abstengo,
porque mañana puede que yo así también piense.

Versión de Purificación Ribes





sábado, 10 de diciembre de 2011

FRAGILIDAD COMO ESTÉTICA

Pese a todo no dejamos de asombrarnos de haber vivido este terror infame, esta secuencia de errores fatales, esta vacua ingeniería tecnológica del jaguar americano pregonado a viva voz otrora. La magnitud de la tragedia ha desbordado todos los límites previsibles. Pero existe otra certeza irrefutable, y es que habrá una literatura post 27 de febrero del 2010 en Chile.

"Es en la fragilidad donde la literatura nace viva, ardiente y voraz para elevar un discurso que de cuenta de lo experimentado, de lo observado, transmisión de un aprendizaje que ayude al crecimiento y perfeccionamiento de los sistemas actuales, en especial del cambio imprescindible en el pensamiento valórico del hombre y la mujer, un sanar de las heridas, una terapia poética".

A un mes del desastre telúrico y marítimo, recurrentemente he pensado en la fragilidad del ser, y es que ningún poeta ignora esta frágil esencia tanto física como espiritual. Sabido es que desde el estado más débil y carente creamos nuestras obras en busca del mundo nuevo tal Colón en las Américas o en busca de nuestro verdadero hogar como Ulises navegando en pos del Itaca. Es en este mundo ficticio donde refugiamos nuestra humanidad e hilamos versos y/o prosa en la soledad que anhelamos y buscamos. Entonces no es noticia alguna, no es descubrimiento la fragilidad para el artista, esa conciencia nos acompaña día y noche y han de fulgurar el papel, lápiz y teclado, los infaltables instrumentos en nuestro refugio soñado para instaurar el hábitat en que nos movemos ágiles como peces en el agua para comunicar lo invisible que brota del movimiento de la imagen y el ser.

Pese a todo no dejamos de asombrarnos de haber vivido este terror infame, esta secuencia de errores fatales, esta vacua ingeniería tecnológica del jaguar americano pregonado a viva voz otrora. La magnitud de la tragedia ha desbordado todos los límites previsibles. Pero existe otra certeza irrefutable, y es que habrá una literatura post 27 de febrero del 2010 en Chile, tal como el autor Elias Khoury (1), novelista y dramaturgo libanés, manifestó en una entrevista en relación a la guerra: “En una situación así sólo pueden ocurrir dos cosas: o se despoja uno de toda huella de humanidad, insensibilizándose ante lo que vemos, o el horror circundante exacerba nuestra sensibilidad haciéndonos creer que la existencia es un completo sinsentido”. Y ¿es que acaso esto no nos ha parecido una verdadera guerra?.

Ya lo dijo el escritor libanés: “La buena literatura es un tributo a la fragilidad humana, a la muerte”. Ha de haber entonces literatura post-terremoto y post- maremoto, quizás muchos han nacido a la escritura en sólo casi tres minutos en la región del BioBio del 2010.

Así como Elías Khoury, tenemos el deber como escritores, como intelectuales y seres humanos hacer saber al mundo lo que ha ocurrido, que la preocupación por las transacciones comerciales no nos desvíe de nuestro afán primero. Es en la fragilidad donde la literatura nace viva, ardiente y voraz para elevar un discurso que de cuenta de lo experimentado, de lo observado, transmisión de un aprendizaje que ayude al crecimiento y perfeccionamiento de los sistemas actuales, en especial del cambio imprescindible en el pensamiento valórico del hombre y la mujer, un sanar de las heridas, una terapia poética. Nos hablará cada piedra, ladrillo, clavo o madera y cada hombre, mujer y niño nos contará el secreto, o nos entregará la llave. Habrá de develarse el sótano de aquel edificio derrumbado o los restos de casas devastadas traerán el mensaje cuya voz quiere elevarse.

Lo decía Bacon: “Ahora el hombre se da cuenta que es un accidente, un ser completamente fútil”. El artista, devela esa contradicción que está en lo más profundo del ser humano. En 1933 hace la primera de una larga serie de imágenes de la Crucifixión. La verdad es que pocos han mostrado la cruz con la violencia y brutalidad que lo hace Bacon. La exposición arranca con Tres estudios para figuras de una Crucifixión del 44. Sus crucificados son un amasijo de carne humana ensangrentada, colgado en cruces en forma de T. El retorcimiento y dramatismo de estas figuras, ha hecho pensar a muchos en el Guernica de Picasso, pero reflejan la fragilidad de la naturaleza humana. Su grito es el clamor de una humanidad perdida, que con Bertrand Russell confiesa: “El centro de mí es siempre y eternamente un extraño dolor salvaje, una búsqueda de algo situado más allá de lo que el mundo contiene, algo transfigurado e infinito”. Todos podemos identificarnos con la desesperanza de Bacon, porque no hay nadie que no haya vivido “sin esperanza y sin Dios en el mundo” (Efesios 2:12).

Una historia concluyó, una historia se inicia, nacida de la fragilidad extrema, del dolor indescriptible, de la angustia. Uno de los retos como creadores, es intentar encontrar una explicación a la conducta humana ante situaciones catastróficas a través de la literatura. No hay alternativa, es nuestro camino.

Distinguimos a su vez -como con la finalidad de ofrecer una nueva perspectiva de las relaciones sociales- la literatura Gore, que trabaja los temas tradicionales de la literatura (amor, odio, abandono o muerte) con un punto de vista diferente. Utiliza como estrategia estética el fracaso de las relaciones sociales. Por esta razón, los motivos literarios de los escritores de este género son el sadismo, el canibalismo, el asesinato, la tortura, el morbo o la necrofilia. El principal objetivo que tienen los creadores es enfrentar a los hombres con una verdad universal e innegable: la fragilidad de nuestra existencia, empleando como medio el cuerpo humano. Entonces, esos mismos temas cumplen con el objetivo de demostrarnos que la vida, de por sí fugaz, puede acortarse aún más por causas fuera de nuestro control (2).

Para conseguir ese fin estético, diversos artistas centraron su descripción visual y verbal en la violencia extrema, dicha decisión es uno de los detonantes que propició el nacimiento del género Gore. La mayor parte de las producciones creadas bajo esa concepción son habitualmente censuradas por su contenido gráfico, aunque irónicamente es el medio que eligieron para impactar al lector/espectador y hacerlo consciente de su propia fragilidad.

Como parte del objetivo de transmitir el mensaje claro y directo al lector/espectador, los productores del Gore, escritores y cineastas ambientan sus textos y grabaciones en espacios cotidianos, como son el hogar, hoteles y/o mall, de esta forma crean el sentimiento de inseguridad y fragmentan toda armonía que el marketing y las agencias publicitarias conceden a los espacios de esparcimiento. Al mostrar esos lugares como carnicerías improvisadas por fríos asesinos, los escritores obligan a sus lectores a interiorizar y ocupar el lugar de la víctima, ya que gracias a lo familiar de los escenarios donde transcurre la novela, el lector inconscientemente entra en la trama al considerar que podría estar en una situación similar en cualquiera de sus paseos dominicales.

En literatura, la vertiente narrativa denominada Género Negro ha adquirido los elementos del Gore para cuestionar las relaciones entre los seres humanos.

Después de todo, la estética propuesta por la literatura Gore es llana: el ser humano carece del sentido de la supervivencia. Las novelas tienden a crear una atmósfera que sofoca al lector con narraciones detalladas e imágenes violentas, así nos recuerda que la inmortalidad está basada en el deseo de olvidar que la muerte acecha detrás de cada segundo.

Nada más propicio a los tiempos que nos ha correspondido vivir en el último mes: un verdadero desafío a la literatura.

Por: Ingrid Odgers Toloza

jueves, 8 de diciembre de 2011

COMENTARIO LITERARIO VUELVO DE SIBERIA ESTA TARDE -CECILIA PALMA



Por Ingrid Odgers

Profundo y soberbio poemario es el nuevo libro de la poeta Cecilia Palma (Santiago, 1962), “Vuelvo de Siberia esta tarde” (Ediciones El Juglar, Santiago, 2011).

La obra es un viaje de regreso, la poeta vuelve del exilio y el castigo (Siberia), retorna a la ciudad para encontrar la dura soledad : “.…sigue acuñando juicios y en las paredes continúan multiplicándose sombras de guiñoles huérfanos. “, inconsciencia: “ la conciencia es un espectro que rinde culto…”, ignominia: “...nada consume a la ignominia/ nada / se han levantado voces de miles / he visto a las multitudes llenar /sus plazas / y al espectro continuar su trabajo…”, traición: “…los ojos de una doncella saben / esconder el juego de la vida / se sujetan como garras / allí se sabe de la traición../, muerte: …”la leve constancia/ de lo absoluto/la definitiva perversidad de ese conocimiento…”, hastío e iniquidad: “las filas de personas / que intentan resistir el hastío / sin dejar de lado la iniquidad…”, obsesión: “…cada cual con su obsesión / a cuestas / no sé por qué / estamos encerrados…”, crítica: “…vienes a las calles /corbata limpia /mientras el agua conciudadana/ se vendió como puta de / barrio infecto…”, soledad: “…y a sabernos carne y sexo / y células que se / mueren a cada segundo / porque en cuanto la madre expulsa al hijo /pródigo del vientre / se está solo / solo en mundo ajeno”.

Cecilia logra una extraordinaria condensación de la palabra en cuanto materia de símbolo, señales que nombra, canta y decanta tras una mirada reflexiva marcada por la decepción, la soledad, el vacío, compañeros inseparables en el angustiante y ansioso peregrinar para quien ve más allá de las sombras que nos circundan: la artista, ciertamente un ojo observador, atento a las sombras indolentes que se desplazan automáticas, inconscientes entre la urbe enajenada en tiempo y asfalto.

“…tu precepto puede / ser traducido / los náufragos son / esclavos del asfalto…”

Cecilia Palma, mujer, poeta. Su palabra es un golpe directo al espíritu. Remece.

“…nadie le ha dicho/ que aunque sonría / la soledad es una receta/ consabida”

martes, 6 de diciembre de 2011

El Gran Masturbador, Salvador Dalí


Óleo sobre lienzo, 1929. Dimensiones: 110x115 cms. Colección particular.
   
   

“Paisaje mental”:

Estamos ante un “paisaje mental” altamente sofisticado y cuidadosamente estructurado en el que Dalí nos muestra con increíble impudicia sus temores y obsesiones.

Ante nosotros un rostro. Una gran cabeza, amarilla y blanda; con mejillas sonrosadas, larguísimas pestañas y una enorme nariz que le sirve de apoyo en la arena.

En lugar de boca tiene un saltamontes o una langosta, insecto que aterrorizaba a Dalí. Su vientre en descomposición está repleto de hormigas que trepan desde él hasta la gran cabeza. De la cabeza surge una arquitectura modernista sobre la que se apoya “el gran masturbador”, un personaje masculino, del que sólo vemos la parte inferior del tronco, los genitales y los muslos dañados. A sus genitales se aproxima con delicadeza el rostro de una lánguida muchacha y pegado a él un lirio blanco, que parece definir a la masturbación como la relación sexual más pura.

Otro símbolo sexual es la cabeza del león bajo el hombro de la figura femenina, que representa la libido, con su grotesca lengua retorciéndose.

Atmósfera onírica:

Bajo el rostro, en otro plano, hay unos extraños personajes: amantes androides que se besan intentando atrapar lo que pueda quedar de vida en un cuerpo semipétreo, o que se alejan caminando hacia lo que parece una infinita soledad.

El dibujo tiene una gran importancia. Dalí formaba parte del grupo de pintores surrealistas que empleaban una figuración de corte tradicional, con mucho detalle, aunque las dimensiones de los objetos, ni sus proporciones, sean reales.

Colores y Composición:

La luz es clara, mediterránea, casi plana. Un colorido brillante, tonos cálidos, de tierra, arena y roca. Amarillos y ocres en transición a gris verdoso en la parte inferior del cuadro.

Destacan las “plumas” de colores vivos en el rostro: rojas, verdes y amarillas, y el rojo de la lengua lasciva del león. Finalmente, el suave azul del cielo lo enmarca todo.

Desde el punto de vista de la composición vemos una gran línea recta que define el horizonte, muy bajo, razón por la cual sitúa al espectador en una posición elevada. Así el cuadro queda dividido en dos mitades desiguales aunque armoniosas. La horizontal se ve reforzada por el cuerpo del saltamontes. El resto de las líneas predominantes son curvas, que transmiten sensualidad, abandono y goce erótico.

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