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miércoles, 27 de abril de 2011

PREMIO CERVANTES Ana María Matute recibió emocionada la condecoración



    La escritora española tuvo el mismo galardón que el fallecido poeta Gonzalo Rojas el año 2003.

Muy emocionada, la escritora española Ana María Matute recibió hoy de manos del rey Juan Carlos el Premio Cervantes, en una ceremonia celebrada en el Paraninfo de la madrileña Universidad de Alcalá de Henares.

A punto de cumplir 86 años en julio, Matute (Barcelona, 1925) recogió el galardón más importante de las letras españolas en silla de ruedas, la misma que últimamente utiliza para desplazarse.

"San Juan dijo: 'el que no ama está muerto' y yo me atrevo a decir: 'el que no inventa, no vive", manifestó la escritora al inicio de su discurso, un discurso que llenó de referencias autobiográficas y que, tal y como ya había anunciado, fue más corto de lo habitual.

Con su aspecto frágil, embargada de "felicidad", lo pronunció despacio, sentada en su silla de ruedas, junto al público, y no desde la cátedra desde la que los premiados hablan habitualmente.

"Nunca imaginé que llegara a conocer un día como éste", manifestó la novelista, en una intervención que en los últimos días había reconocido que le ponía nerviosa. De hecho, hoy se definió como una "anciana que no sabe escribir discursos".

"Preferiría escribir tres novelas seguidas y 25 cuentos a tener que pronunciar un discurso como éste", manifestó ante los reyes Juan Carlos y Sofía, que presidieron la ceremonia a la que también asistieron el presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y la ministra de Cultura, µngeles González-Sinde, entre otras autoridades.

"Es una de las más grandes y singulares escritoras de nuestro tiempo", dijo el monarca sobre la autora barcelonesa, de la que destacó "su fina sensibilidad" y su "reconocida maestría para convertir la realidad, por dura que sea, en hermosas palabras". Para Ana María Matute, manifestó el rey, "la literatura es una manera de deshacerse del malestar del mundo".

La autora de "Olvidado rey Gudú" se convirtió hoy en la tercera mujer en recoger el prestigioso galardón, tras la filósofa española María Zambrano y la poetisa cubana Dulce María Loynaz.

El Premio Cervantes es para ella "el colofón a toda una vida, una vida de papel", dijo Matute, calificada por la ministra de Cultura como "una mujer valiente" e "intrépida" que forma parte de un grupo de autores "privilegiados que pueden escribir sobre lo inexplicable".

En su discurso aludió poco al Quijote. Era un "hombre bueno, solitario, triste y soñador", que "creía en el honor y la valentía, e inventaba la vida", dijo sobre el más famoso personaje de Cervantes. Lo que sí hizo fue hablar de su amor a la literatura. "Nunca, durante la larga travesía de mi vida, salpicada de tempestades, me ha abandonado", dijo.

La narrativa de la autora, que con 17 años escribió su primera novela, "Pequeño teatro", se enmarca en un realismo de prosa lírica y está marcada por temas recurrentes como la infancia, la injusticia social, la incomunicación, la Guerra Civil española (1936-1939) y la posguerra.

Académica de la lengua, entre los galardones obtenidos a lo largo de su carrera literaria, dedicada también a la literatura infantil, se encuentran el Premio Planeta, el Premio Nacional de las Letras, el Nacional de Literatura, el Premio Nadal y el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil. El Cervantes era uno de los pocos galardones importantes que le quedaban por ganar.

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