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martes, 23 de agosto de 2016

Manuel Silva Acevedo - Premio Nacional de Literatura 2016

MANUEL SILVA ACEVEDO
Poeta chileno nacido en 1942 se instala entre las más genuinas voces de la tradición poética de su país. Entre sus obras destacan Lobos y ovejas (1976), Mester de bastardía (1977), Monte de Venus(1979), Terrores diurnos (1982), Canto rodado (1995), Cara de hereje (2000) o Día Quinto (2002) con clara alusión al quinto día bíblico.Poeta y ensayista colombiano, nacido en 1956 en la ciudad de Líbano, en Colombia. Estudió literatura en la Universidad Pedagógica Nacional. Ha sido, tallerista y conferencista de la Casa de Poesía Silva de Bogotá y ha participado como invitado especial al Festival Mundial de Poesía de Medellín, al Festival Internacional de Poesía de Bogotá y al Festival Internacional "El patio azul" de Cajamarca, Perú. Es autor de los libros Precario Equilibrio (poesía, 1996), Visiones, un inventario de afectos literarios (ensayos, 1988), Mujeres y otros cuentos de riesgo (compilación de cuentos, 1997), Ofrendas y tentaciones (compilación de cuentos, 1998), Presencias (poesía, 2004) y Dónde estará la melodía (novela, 2005). Fue colaborador del desaparecido Magazín Dominical del diario El Espectador, considerado la mejor revista cultural del país en las últimas décadas.


Lobos y Ovejas (Fragmento)
Hay un lobo en mi entraña
que pugna por nacer
Mi corazón de oveja, lerda criatura
se desangra por él
            &&&&
Por qué si soy oveja
deploro mi ovina mansedumbre
Por qué maldigo mi pacífica cabeza
vuelta hacia el sol
Por qué deseo ahogarme
en la sangre de mis brutas hermanas
apacentadas
           &&&&
Me parieron de mala manera
me parieron oveja
Soy tan desgraciada y temerosa
No soy más que una oveja pordiosera
Me desprecio a mí misma
cuando escucho a los lobos
que aúllan monte adentro
          &&&&
Yo, la oveja soñadora,
pacía entre las nubes
Pero un día la loba me tragó
Y yo, la estúpida cordera,
conocí entonces la noche
la verdadera noche
Y allí en la tiniebla
de su entraña de loba
>me sentí lobo malo de repente
       &&&&
Si me dieran a optar
sería lobo
Pero qué puedo hacer si esta pobre pelleja
no relumbra como la noche negra
y estos magros colmillos no muerden ni desgarran
Si me dieran a optar
sabría acometer como acometa ahora
esta mísera alfalfa, famélica, ovejuna
Si me dieran a optar
los bosques silenciosos serían mi guarida
y mi aullido ominoso haría temblar a los rebaños
Pero qué hacer con mis albos vellones
Cómo transfigurar mi condición ovina
        &&&&
Yo, la obtusa oveja,
huía tropezando con mis hermanastras
El lobo nos seguía acezando
y entonces yo, la oveja pródiga,
me quedé a la zaga
El lobo bautista me dio alcance
Se me trepó al lomo derribándome
y enterró sus colmillos en mi cuello
Vieja lobo, me dijo
Vieja loba piel de oveja
Quiero morir contigo
esperaré a los perros
La sangre me manaba a borbotones
Parecíamos un sol enterrado de cabeza
en el suelo
   &&&&
Yo era una oveja mansa
Siempre miré hacia el suelo
Yo era sólo una oveja rutinaria
Yo era un alma ovejuna
sedienta de aventuras
Yo era en el fondo
una oveja aventurera
Yo deseaba convertirme
en oveja descarriada
Expreso aquí mis sinceros agradecimientos
a la piadosa águila humana
que me desgarró la yugular de un picotazo
    &&&&

domingo, 21 de agosto de 2016

“Hemos sobrepasado el capitalismo, vivimos el neo-medioevo” Luis-Eduardo-Aute.

 Luis-Eduardo-Aute. 
Autor de temas míticos, reivindicativos como Al alba o Rosas en el mar, canciones de amor como Pasaba por aquí o Una de dos e incluso odas culturales como Cine, cine. Hombre de inagotable inquietud intelectual y polifacética creatividad. Músico, pintor, poeta, cineasta. Realizador del largo de animación Un perro llamado Dolor y el corto El niño y el basilisco o de los libros El Giraluna, cuatro poemarios y cinco títulos de poemigas.  Luis Eduardo Aute presenta ahora la sexta entrega de sus versos como dardos críticos a la diana de nuestro tiempo: EL SEXtO ANIMAL.


El libro arranca con un poema sobre el origen del mundo donde, tras crear al hombre, al séptimo día, Dios se suicida y en otro titulado Cancerbero se consigna: “El ser humano / es el tumor del planeta / y la Humanidad / su metástasis”.

Duro diagnóstico pero, ¿hay tratamiento? ¿Tenemos arreglo?

No me atrevo a hablar de futuro. Vivimos un momento terrible, en que vemos los horrores de nuestra civilización. Y lo peor es que no se atisba futuro. Porque en otras etapas sí había propuestas para arreglar cosas, pero ahora impera la sensación de aleatorio, de que se descalabra todo. Desde Ecuador, donde hace un mes planeábamos un festival de poesía y ha ocurrido el terremoto, al horror de los refugiados que no tiene nombre. Huyen de guerras hechas por intereses políticos y financieros, bastardos… Y, ¡cómo les recibe Europa!, ¡Qué vergüenza!

En nEUROsis escribe que “No es improbable/que el Euro acabe/como el Rosario/de la Eurora” y critica a la UE en  LA D(€)UDA E(X)TERNA u Horteras al poder  ¿Ha sido Europa una decepción?

Depositamos mucha esperanza en Europa y ahora vemos la verdad: esta Europa insolidaria, xenófoba. Europa debería ser inconcebible sin Grecia, para empezar porque la palabra “Europa” es griega y Grecia es cuna de la civilización Occidental: de la filosofía, el teatro, las olimpiadas, la democracia, la arquitectura, los cánones de belleza. Pero la UE desahucia a Grecia, la Europa del Norte la desprecia como un país paria cuando mientras los griegos ya disertaban en el Partenón, los vikingos andaban con casco. Se permiten llamarnos PIGS (Portugal, Italy, Greece, Spain), “cerdos”…

También critica la situación nacional. A la luz de la experiencia, ¿Qué ha pasado para llegar a las nóminas de miseria del poema Tratado sobre el trabajo mientras ocurre la corrupción de Talismán que revelan los papeles de Panamá?

En los 70 vivimos una Transición formal, de formas políticas, sociales, culturales. Hubo cosas muy positivas pero no se cambió el fondo de las cosas, el sustrato del poder franquista permaneció intacto. De ahí todo lo que estamos viendo ahora de estas fortunas de vieja raigambre que ahí siguen. El poder económico y financiero continua en las mismas manos, son las mismas corporaciones, bancos. Hubo mucho de transacción en la Transición.

Y qué explica que incluso algunos compañeros, gente de la cultura , aparezca en esos papeles ¿el éxito hace perder pie?

Yo no me considero “gente de la cultura” porque suena a gremio, a secta. Yo escribo, pinto, hago música pero no formo parte de ninguna secta. La cultura es anti-sectaria. Dicho eso, vivimos en una sociedad de mercado, donde todo se compra y vende. Y, según avanza, se acentúa la aberración que conlleva. Por otro lado, esta una sociedad del éxito, que premia a los ganadores y desprecia a los perdedores. Generando así frustración colectiva, una patología social grave, peligrosísima.

¿El capitalismo está kaput como escribe en Kaputalismo?

Yo creo que hemos sobrepasado ya el capitalismo. Estamos en una fase post-capitalista de “neo-medioevo”: con señores feudales que tienen todos los derechos, no ya entidades financieras, sino personas con nombres y apellidos, que aparecen en la lista Forbes o los papeles de Panamá; donde nosotros, súbditos, tenemos que pagar diezmos y perdemos cada vez más derechos; vuelven las cruzadas y la lucha contra el infiel, la yihad; vuelven los alquimistas con esta obsesión de convertirlo todo en oro y rápido y vuelve la Inquisición porque, vía redes sociales e Internet, las agencias de inteligencia lo saben todo de nosotros, hasta lo que pensamos.

Decía El Roto, en su viñeta del 12 de abril, que el éxito es “Mirarse al espejo y no reconocerse” . ¿Cómo se hace una carrera larga sin desvirtuarse?

Yo he tenido presiones comerciales como todo el mundo y lo que he hecho ha sido esquivarlas en cuanto aparecían y recuperar mi terreno. Es complicado, pero yo creo que hay que ser coherente con lo que uno piensa. Ahora bien, me siento incapaz de dar consejo porque es un mundo muy complejo de obligaciones y… cada vez menos perspectivas.

En Tomaduras escribe “Hay que tomar el Poder/para que los poderosos/se vayan a tomar por…/E, inmediatamente,/soltarlo”. ¿Es un consejo para Podemos o los indignados en Francia?

Yo coincido con Podemos en que no hay izquierdas ni derechas pero discrepo en lo de arriba y abajo. Para mí, como escribo en Putos cardinales, sólo hay “Puteadores y puteados”. Sobre el poder, es un concepto que me asusta porque implica que unos pueden y otros se tienen que joder porque no pueden. Yo prefiero “administrar”. Y lo que tengo claro es que el poder no hay que sustentarlo sine dieporque es venenoso y contagioso.

El contrapunto a los poemas más duros son Contratiempo del amor, Amor de mi vida y Cosmocardiograma, ¿el amor erótico es “la gran esperanza” o una mitificación exagerada?

Es cierto que el amor pudiera ser una invención humana para huir de la conciencia de la muerte, una justificación vital. Pero yo creo que una vida vale la pena si otra persona es feliz por tu existencia, por vivir contigo, juntos. En el fondo es una huída de la soledad. Y un arrebato irracional. Una pulsión, el deseo carnal, de ser dos en uno, volver a la unidad… injustificable racionalmente. Que te hace vivir en perfecta armonía, sin preguntas. Sientes que todo tiene sentido y dices: esto es vivir. Es un estado de gracia. Lamentablemente, al ser tan fugaz, el amor acaba siendo un estado de desgracia inmediatamente.

Hay poemigas metafísicos en que llega a escribir que, como nada se crea ni destruye, pero todo se transforma, “hay un Transformador (…) sin duda”. ¿Sin duda?

Yo no soy ateo. Pero tampoco sé si soy creyente. En cualquier caso, a mí me resulta tan enigmático descifrar eso que llamamos “el yo”, como Dios. Nada tiene que ver el concepto de lo que algunos llaman “Dios” y yo llamo “El Yo”. Que es ser consciente de tu consciencia. En el momento en que reflexionas y te planteas: “¿Quién soy yo?”, “¿Esto de qué va?” Ahí ya eres una persona religiosa, del latín “religare”, “volver a unirte” con el origen. Y además, no soy ateo porque es inverosímil formular una teoría atea, pues hasta en la palabra “teoría” hay “Teos”. Navego en la perplejidad, pero creo que no estamos aquí por azar, estamos aquí por algo, debe haber una razón. Si no, esto sería una estupidez inconmensurable. Pero el Universo lo crea cada yo que nace… y se comunica con otro yo.

Escribe poemigas como Egoísmo… es lo suyo y La democracia antes que libre debiera ser justa ¿Desde la naturaleza egoísta humana puede haber justicia? 

Yo escribo “Aprender, aprender, aprender/No para saber más que el otro/sino para saber más del otro”. Y, a partir de esa capacidad de abandonar nuestro egoísmo natural y ponernos en el lugar del otro, se descubre el sentido de la justicia y se decide no hacer a los demás lo que le dolería a uno.

Pese al tono crítico y pesimista en Perdición escribe “Se puede perder/ el sentido de la vida,/ pero jamás de los jamases el sentido/ del humor”. Humor, juegos de palabras y de tipografías son claves en la obra ¿Por qué?

Porque la esencia de la vida es el juego. El primer impulso infantil es jugar. Jugar es también impulso continuo en los animales. La vida es disfrutar de la vida y la forma más asequible de disfrutar es jugar. El amor también es juego, atípico, pero juego. Y el sentido del humor, ya sí exclusivamente humano, porque implica no racionalidad, que sí tienen los animales, sino reflexión, es clave porque procura una mirada muy abierta sobre la realidad y te permite considerar todos los pros y contras a la luz de la experiencia previa.

Describe con sarcasmo la influencia global de EEUU como el “American way of death”, ¡y eso que aún no ha ganado las presidenciales Donald Trump!

Pues, ¡fíjate que yo creo que estaría bien que ganara! Sí, sí, lo estaría porque así ya sería la verdad sin trampa ni cartón, sin camuflaje, sino: “Esto es ese país, este personaje”, “el ciudadano medio estadounidense es Donald Trump”. Sin camuflajes, ni trampantojos de ningún tipo, la realidad tal cual. Casi prefiero que se vea la verdad de lo que es ese país… “Trump, Trump… la trompeta del Apocalipsis” Se me acaba de ocurrir. Me lo apunto para el siguiente libro de poemigas, el séptimo que vendrá.


Nota original del Pais.es

sábado, 13 de agosto de 2016

Ada Lovelace, la primera programadora de la historia




Augusta Ada King, Condesa de Lovelace, nacida el 10 de noviembre de 1815 como Augusta Ada Byron, única hija legítima del poeta Romántico Lord Byron y fruto del breve matrimonio con Anne Isabella Milbanke, Baronesa de Wentworth también conocida como Lady Byron, fue una escritora Inglesa conocida mundialmente por describir la máquina analítica de Charles Babbage.

Sus padres se separaron al mes de nacer ella, de hecho nunca tuvo relación alguna con su padre que abandonó Inglaterra para siempre en 1816 con la finalidad de escapar de la censura de la sociedad Británica que le acusaba de sodomía e incesto debido a sus continuos escándalos de carácter sexual. Lord Byron murió en Grecia en 1823 sin conocer a Ada y sin haber asistido al entierro de su hija ilegítima Clara Allegra Byron, lo que se dice un auténtico caballero Inglés.

Lady Byron estaba obsesionada con que su hija no heredara nada de su padre y educó a Ada profundamente en las matemáticas y la música intentando de esa manera alimentar su parte racional y objetiva para alejarla de la parte emocional y subjetiva que supuéstamente, alimentan la poesía. Aún así, su vida fue una constante lucha entre el raciocinio y la emoción, el objetivismo y el subjetivismo, la poesía y la matemática.

Juventud y formación
Ada conoció a Mary Somerville una conocida autora y científica del siglo diecinueve que le presentó a Charles Babbage (profesor Lucasiano de matemáticas en la Universidad de Cambridge y padre de las computadoras) el cinco de junio de 1833 cuando ella solo tenía diecisiete años. De inmediato comenzó una voluminosa correspondencia entre ambos sobre temas relacionados con las matemáticas, la lógica, y en última instancia, todas las materias.

Charles Baggage quedó tan impresionado con la capacidad analítica de la joven Ada que la apodó como “La encantadora de números“.
Matrimonio y título nobiliario
En 1835, Ada se casó con William King, diez años mayor que ella (29) así que cuando King heredó el título nobiliario en 1838 convirtiéndose en el Conde de Lovelace, Ada se convirtió en Condesa de Lovelace y así se la conoce hoy día como Ada Lovelace. Tuvo tres hijos en su matrimonio con King.

La máquina analítica

En 1834, Babbage tenía planes para la construcción de un nuevo tipo de máquina de cálculo, una máquina analítica de carácter general. La máquina analítica es el diseño de un computador moderno de uso general que representó un importante paso adelante en la historia de la computación.
En 1842 el matemático italiano Louis Menebrea, publicó una memoria en francés sobre la Máquina Analítica. Babbage alistó a Ada como traductora de la memoria en francés para adaptarla al inglés, trabajo que realizó durante nueve meses entre 1842 y 1843. Ada no solo tradujo el artículo sino que le añadió un conjunto de notas más voluminoso que la memoria en sí, esas notas son la fuente de su fama como primera programadora de la historia.
Ada fue la primera persona en el mundo que describió un lenguaje de programación de carácter general al interpretar las ideas de Babbage incluso mejor que él mismo. En 1843 publicó una serie de notas sobre la máquina analítica de Babbage que firmó solo con sus iniciales por miedo a ser censurada por su condición de mujer.
Describió conceptos como el bucle y la subrutina. Solía definirse a sí misma como analista y metafísica algo bastante más avanzado para su época que el pensamiento de sus primitivos congéneres.
Ada escribió un completo plan donde se describe el algoritmo necesario que permita calcular los valores de los números de Bernoulli utilizando dos bucles, demostrando las capacidades de bifurcación de la máquina analítica. Asimismo describió como realizar operaciones trigonométricas que hacían uso de variables también en la máquina analítica de Babbage. También definió el uso de tarjetas perforadas para programar la máquina de Babbage.

Muerte

Lady Ada Lovelace murió por las sangrías producidas por los médicos de la época en su absurdo intento de curar de esa manera un cáncer de útero que la consumía el 27 de noviembre de 1852 a la edad de 37 años. Fue enterrada por petición propia junto al padre que nunca conoció en la Iglesia de Santa María Magdalena en Hucknall, Nottingham.

Conclusión

Lady Ada Lovelace fue otro de los grandes genios que por una causa u otra han muerto de forma prematura privando al mundo de sus capacidades y sabiduría. Ada ha sido recordada a lo largo de la historia y se ha intentado galardonar de alguna manera su legado.

Por ejemplo el ejército de los Estados Unidos llamó a uno de sus lenguajes de programación Ada en su honor. En 2010 Bruce Beresford comenzó a dirigir la película titulada “Enchantress of Numbers“, que tratará sobre la vida de Lady Ada Lovelace que será encarnada por la actriz Zooey Deschanel.

viernes, 29 de julio de 2016

Couve no mentía ni capéo nunca

El miércoles 11 de marzo, a las 8:05 de la mañana , el escritor Adolfo Couve se suicidó en su casa de Cartagena. Al morir, dejó el manuscrito de La segunda comedia, título definitivo de lo que también se llamó Cuando pienso en mi falta de cabeza, una extraordinaria novela con la que completó su obra literaria.

... Couve no mentía ni capéo nunca: tomó todos los riesgos y asumió todos los costos de meterse, como él decía, en el túnel del arte. No es verdad que tenía un palacete en Cartagena, como se ha repetido. Se trataba de una bonita casa de ese balneario, venida a menos como todas, donde armó como pudo un lugar donde vivir, hasta que se la sopló el lobo.

... Sin lugar a dudas, la obra que dejó ha instalado un sólido y crucial referente en la literatura chilena de hoy y de mañana. Lo que sigue son opiniones suyas recogidas en diversas conversaciones, a lo largo de los últimos años, por la periodista que firma estas páginas.




LA EXIGENCIA

... Yo creo que lo único importante es no escoger el camino fácil, a pesar de que por eso uno caiga a la cama y vea todo negro. Aunque la exigencia sea enorme, uno tiene que hacerle siempre el empeño a eso que le queda grande, porque de repente algo se te devuelve y, aunque sean unas migajas, eso es más importante que haberse repetido hasta el cansancio.

... Detesto lo anecdótico y me carga la "imaginación". No la he ocupado nunca. Si la ocupara podría hacer una novela al mes, pero no me interesan las novelas que consisten en andar destapando los techos de las casas para mirar lo que está pasando adentro. Esos son folletines, vida privada, escándalo. Un artista jamás hace eso, porque si yo me pongo a destapar techos voy a encontrar un público que lee por curiosidad y no por la aventura del lenguaje.

SEGURIDAD INSEGURA

... La alegría más grande es cuando se te va dando al unísono el lenguaje y el contenido, porque ahí tú estás armando un organismo que está fuera de ti. Es una cosa que da una seguridad tremenda, aunque después se pierda. Mi vida ha sido esta seguridad insegura, pudiendo yo haber tenido seguridad total en la pintura, donde no tengo problemas.

BÚSQUEDA DE SÍNTESIS

... Cuando uno busca algo y no a alguien, ¿qué busca?: un libro de poesía o un libro concentrado, porque eso es lo que te acompaña. Un libro de esos es más que una película, a menos que sea una película que den muy tarde en la noche y que sea en blanco y negro.

... Escribir corto o largo, poco o mucho, no es una medida. Hay gente que escribe Por siempre ámbar, por ejemplo. Es un libro que tiene varios centímetros de grosor, y como parece un pisito, si le pongo al lado Lo que el viento se llevó se arma el amoblado completo. La literatura que se juega por la síntesis, en cambio, es muy difícil de alargar, a menos que uno se ponga a explicarla: ahí podrían aumentar sus páginas al doble, pero ése es un error, porque a la palabra bien puesta le sobran las explicaciones.

PINTURA Y LITERATURA

... Durante muchos años sufrí porque me pasaba todo el tiempo dándome vuelta la chaqueta: de la pintura a la escritura y viceversa. En ese sentido, La comedia del arte ha sido una catársis: Camondo es el pintor que hay en mí y que pinta sin ganas. O sea, pinta mal. Y Sandro es el pintor bueno que hay en mí y que no tiene necesidad de escribir. Pero donde yo me he jugado verdaderamente es en la literatura. Pinto de vez en cuando. Pinto porque tengo condiciones innatas y eso tiene que tener una salida. Me gusta el formato chico y no tengo pretensiones, porque no me siento obligado a entrar en la historia de la pintura chilena.

EL ENTREMEDIO

... Yo venía del San Ignacio, entré al Bellas Artes y fué muy difícil que me adaptara a la Universidad de Chile. Ahí me miraban como a un niño pije y el medio me era hostil, pero conmigo se equivocaron, porque yo toda mi vida he sido un callejero y mi incomodidad con la burguesía ha sido de siempre. No podía soportar los peinados, las mujeres, la mentira, la crueldad: hasta el día de hoy.

... A los 20 años tenía lista una gran carrera de pintor en Nueva York, pero como yo no puedo ganar, me dio lata y me volví. No me gustó ese éxito, porque te acerca a la muerte. ¿Por qué? Porque te saltas el entremedio. Lo maravilloso en la vida es tener una gran aspiración, pero si desaparece el entremedio, te encuentras con la muerte al tiro.

... Durante el año que estuve después en París, pinté muy poco y volví a Chile decidido a aprender a pintar en serio. En esa época también publiqué mi primer libro: Alamiro. Había empezado a funcionar esa dualidad entre los caminos de la pintura y la literatura, que se han ido juntando ahora que soy mayor.

PROFESOR DE LA CHILE

... A mis alumnos no los reconozco en la calle ni sé cómo se llaman, pero es bonito ver esas caritas ahí, que no saben nada y a las que uno les habla como si supiera mucho. Yo les invento que lo que digo es la Biblia, aunque no sea la Biblia, para que crean en alguna cosa y puedan pisar en terreno firme.

... Como no soy una persona caritativa ni buena, entonces digo ya está, cuando me esté muriendo me van a preguntar: ¿y no hiciste nada por los demás? Sí, hice 30 años de clases. Mi curso se llama introducción a la estética y hablo de Rembrandt ¡ahí en Macul! Salgo para afuera y pienso: les acabo de pasar La ronda nocturna y pasa una micro rajada que dice Matadero-Palma. ¿Qué hago yo acá?, pienso entonces. Pero si uno se va a París a hacerse famoso está dejando a los jóvenes con ganas de irse para allá también y eso no puede ser, porque es una cosa artificial y entonces aquí no va a quedar nadie.

LO AMERICANO

... No puedo ver el realismo mágico. No me gusta ese vodevil. Yo nunca he visto Macondo en ninguna parte. América es mucho más complicada de definir. Este es un lugar ambiguo, más escurridizo, y esa sutileza nos queda grande. Lo de América me importa y, dentro de eso, también esta encerrona que es Chile: esa cordillera nunca la cruzan de verdad los aviones.

... Pero para mí es mucho más rico lo que pasa aquí que la cosa europea. Juan Francisco González, por ejemplo, pintando en Melipilla, es mucho más importante que cualquiera de los impresionistas, porque tiene esos potreros inmensos al frente que se lo comen. Eso me interesa: el perder la vida en un panorama enorme. Es muy difícil darle forma a eso.

FOME Y ENTRETENIDO

... La economía que yo persigo en el lenguaje es para que salga una cosa fome, porque lo fome para mí es lo entretenido. Está todo saturado de entrenteción. Veo una pelicula entretenida y al tiro me aburro, pero si aparece por ejemplo una señora de clase media preparando sánguches en la televisión, ahí me enchufo. Donde no pasa nada, pasa todo; no pasa nada, pero pasa todo lo mío. Valoro a las personas sobre las que no se sabe nada; a las personas que pasearon por la terraza de Cartagena el año 30 con un hijo de la mano y no fueron para ninguna parte; a los que ocuparon piezas en las residenciales, que abrieron los cajones y se fueron.

... La descripción es lo que más me interesa en la vida. Es mi manera de rezar. No soy beato ni católico. Los artistas tenemos otras iglesias. No cabemos ahí. No se nos puede pedir tanto.

PLUMAS

... Volver a leer lo que escribí hace 20 años ha sido ver lo poco desplumado que se está cuando se es joven: porque cuando uno tiene 27 años y escribe una novela ¡por Dios que tiene plumas! Todavía me iban a pasar cosas cuando escribí El picadero. Ahora, en cambio, no me va a pasar ninguna o muy pocas, porque a esta edad uno anda preocupado de los remedios. Leer en la prensa que la melotonina no sirve ha sido una gran decepción.


EL AMOR Y LA QUEJA

... Una persona enamorada baila, pinta y pinta retratos. Pero no escribe. La persona plena, que ha tenido "un encuentro", como dicen los beatos, no escribe. Porque la literatura es eso: la busqueda del amor y la queja.

EL GOLPE MILITAR

... Los que nos quedamos en Chile después del golpe tuvimos que hacer obras muy bien hechas y pensadas para que resistieran una situación que era mucho más fuerte que la literatura. El picadero lo escribí en 1969 y se publicó en 1974. El tren de cuerda se hizo en 1976, en una imprenta particular. No hubo editorial ni librerías para recibirlo y me que dé con todos los ejemplares guardados aquí en mi casa. Sin lo que pasó políticamente en Chile, mi Cuarteto de la infancia jamás habría existido. Una situación extrema como la que nos tocó pesa y exige mucho en cuanto a la estrictez de la forma, porque al estar en un caos lo que se busca desesperadamente es la estructura y eso a veces da resultados estupendos: salen cosas como esos jardines dibujados y simétricos de la época de Luis XVI


EL PASAJE

... De las novelas de Cuarteto de la infancia, El pasaje es la más bonita de todas, porque es la más en blanco y negro. La terminé en 1979 y ahí tuve una crisis grave, porque no es que ahí las cosas estén dichas: están hechas. Por eso es que el editor me dijo: "Esta no es una novela, Adolfo, es un objeto". Me desgasté demasiado y por primera vez me di cuenta que había llevado las cosas demasiado lejos. Me había habituado a vivir adentro del pasaje y no pude salir, porque el esfuerzo de introspección sin guía que hice fue tremendo. La guardé diez años y le tenía horror, porque sabía que era lo que me había enfermado. Ese libro me significó cinco años sin poder leer ni escribir ni siquiera un telegrama.
... Entonces dije: voy a pintar: La pintura me ha salvado varias veces. Me fui metiendo en la pintura y saliendo de ese agotamiento. Hice una exposición en 1983 en la galería Visuala, pero no fui a la inauguración. Partí a buscar unas perillas que me faltaban para un catre y dejé a toda la gente esperando. No pude ir. ¿Cómo iba a ir a la terapia que yo ya me había hecho? Después de eso me vine a vivir a Cartagena.

CARTAGENA

... Yo me replegué aquí porque tenía que salvarme. Como no me puedo subir a los aviones, no podía irme a ninguna parte. Entonces, para salir, partí a Cartagena, que es un lugar muy distinto a Chile. En Cartagena me hizo muy bien mirar a todo ese gentío en el verano, porque cuando hay ochenta mil personas con unos melones tuna de sombrero pasando por debajo de tu balcón, no hay gobierno militar ni nada: hay un mar humano que no hay cómo dominarlo, y eso me entusiasmó mucho.

           
.. Me encantaron las casas, las papas fritas, las radios prendidas, pero no porque yo quisiera ser popular ni marginal, sino porque quedé metido en una realidad que no controlaba ninguna autoridad. En Cartagena me sentí en democracia.

... Toda mi poética está en estas calles con sus casas europeas destartaladas, con palmeras y en playas chilenas. Me encontré con que todas mis descripciones se habían concentrado en este lugar. Y después me di cuenta de que nadie cuida esto que tenemos, que hechan abajo los árboles y que hay un precio que pagar por la soledad.

LAS PASIONES

... Sólo entienden las pasiones los que las han vivido y no a todos les pasa. La gente tiene miedo y prefiere la tranquilidad. Las pasiones se acaban. Son dependencias y pérdidas de identidad, pero también son aprendizajes, cursos intensivos.

... Uno cree que van a ser siempre, o uno le pide a Dios que se terminen luego, y cuando terminan las hecha de menos. En todo caso parece que he vivido puras pasiones no más. No conozco ese otro que dura. A mí no me dura nada. Me dura la literatura.

LA COMEDIA DEL ARTE

... Mi gran acción de arte, el primer boceto de esa novela, es que yo me vine a vivir aquí. La comedia del arte tiene dolor, tiene humor y fue un premio, porque es como si yo me hubiera puesto a barrer y a tapizar las butacas en el escenario de una obra que iban a dar muchos años después. Y hay amor por este escenario porque me acogió y yo le debo.

... Entonces, como yo llegué a Cartagena primero y después mis personajes, pude desplegar con más tranquilidad el amor que siento por los demás y no me salió a pose decir que me gustan las viejas, las gallinas flor de haba, los zapatitos y los moños, porque ¡por dios que he vivido entre moños yo! No tenía cómo equivocarme y me fue bien. Y conseguí una fama aquí, detrás de la cordillera, que se irá diluyendo con el tiempo como la neblina. No importa. Fui famoso en familia.

SIN HORARIO

... Me resulta imposible imaginar a un verdadero escritor sentado todos los días, de dos a cinco, frente a la computadora y levantándose después para ir a tomar té con pasteles. Ahí nacen esas novelas asquerosas y repugnantes hechas en la paciencia que después no hay paciencia para leerlas. Para mí, escribir es muy difícil y puedo hacerlo solamente cuando no me queda otra. Lo que pasa es que tengo muchas horas en las que no hago nada, horas en las que estoy escribiendo sin la mano.

CASI NADA

... Soy muy valiente pero tengo mucho miedo también. Porque me asusta la vida. Encuentro seria la vida, la encuentro grave, importante, porque somos lo que somos no más, y como somos casi nada y es lo único que somos, si perdemos el casi nada nos quedamos sin nada. Entonces hay que mantener esta casi nada todo el tiempo con conciencia del casi nada, y así se hace muy difícil completar el día.

EL MAREO

... Pienso que los artistas son en el fondo muy poca cosa, gente muy impresionable y muy hueca, porque son muy propensos a ser volteados por fuerzas frente a las que no tienen defensas. Yo creo en el arte, pero creo que el arte es ese mareo no más y que algunos lo tienen. Yo nací mareado.

EL TÚNEL DEL ARTE

... Hasta los 50 años, que es el comienzo de la vejez, uno se ha capeado la vida en el túnel del arte. Hasta ese momento has estado metiendo tus amores, tus enredos y tus pasiones, todo ahí. Pero a los 50 años la cosa se pone color de hormiga, porque el tema del deterioro es un denominador común para artistas y no artistas.

... Entonces no es crisis lo que viene: es una hecatombe. Empiezas a pensar: bueno y ese señor que va por la calle y que tiene mi edad, ¡por Dios!, debe estar tan preocupado como yo de la gripe y de la próstata. Y no hay próstatas de artista ni cómo volver atrás. Entonces la vida te pregunta: bueno, ¿y cuál es tu señora?, ¿cuál es tu casa?, ¿qué les has dado a los demás?, ¿qué ha sido de tus hijos?

LOS TIEMPOS

... La escritura de una novela es un terremoto, un periodo de cataclísmo, porque escribir una novela es en realidad vivir dos veces. Sólo cuando lo vivido y lo escrito tienen la misma intensidad se produce la verdadera literatura, y eso desata una lucha entre el tiempo real y la urgencia del dictado que está atropellandose por salir. Ese tiempo es el del meollo, del cusco de la palta: ahí está la obra. Después se pasa en limpio y se corrige. Esa es la fase del enlucido de la casa y la de aprender modales, pero es la otra parte, la del temporal, la verdaderamente importante y ahí uno está solo.

... Esos periodos de intensidad no pueden durar, porque quiere decir que esa persona se salió de la realidad no un mes, sino cuatro, y no hay cómo traerla de vuelta. Maupassant no se recuperó nunca; Schumann, que hizo una música muy difícil de clasificar, no pudo volver. Lo mismo Pound o también Mozart, que terminó absolutamente paranoico escribiendo un réquiem para nadie. El decía que un enmascarado le golpeaba la puerta. No se ha podido comprobar. ¿Qué estaba haciendo Mozart? El réquiem para su propia muerte.Yo me defiendo todavía porque me quiero dar lapsos de normalidad. Tengo la ilusión de poder viajar o dedicarme a mi jardín, de descansar. Pero cuando ese descanso resulta menos intenso que lo otro, uno puede decir me meto en esto y no vuelvo más.

CAMINO A LA POESÍA

... Con La comedia del arte yo me metí ya no con el tema universal, que es lo que define el intento del realismo, sino con el arquetipo que colinda con la poesía. Esto me obliga a seguir adelante. No puedo volver al realismo. Tengo que ir a una cosa nueva, contra los años, y es por eso que estoy tan asustado: porque voy camino a la poesía.

A MANO

... Si pudiera escribir con el puro dedo, lo haría, porque necesito lo más de mi cuerpo que pueda usar. A la computadora yo no la puedo agarrar a dos manos y a mí me gusta la hoja. El tiempo y la sonoridad de la máquina de escribir rompen mi organismo de escritor. Antes usaba un lápiz de mina y después le hice una concesión a la lapicera fuente, que es actualmente el único intermediario que yo tolero. El tiempo de la máquina de escribir es el de la corrección, y ése sí se puede combinar mejor con el diario vivir.

LA CULTURA

... No hay ningún pintor o escritor que yo conozca que haya inventado la ampolleta ni el gas licuado. Entonces, cuando hay alguien que realmente aporta algo, como Edison, Marconi, o cuando un novelista como Flaubert instala su obra en el concierto de la tierra, eso es porque la tierra lo necesitaba con hambre. No estamos para especulaciones ni conversaciones de café. La cultura para mí está en la cáscara de la tierra, pero es muy poco el avance cultural verdadero. Hay necesidad de que los escritores nacionales tengan categoría y se hagan valer ante los lectores que los requieren. Las editoriales tendrían que tener un cedazo más fuerte, porque está de moda escribir, y si todos son escritores, ¿dónde están los lectores?

EL PERRO Y EL LORO

... ¿Cómo voy a ir a Europa? Tengo un perro y un loro: ¿qué hago con ellos? Y les debo harto, porque no son literatura. El perro me quiere como no me va a querer otro. No tenía derecho a tener perro yo. Pero tuve perro y me enredé. Es un problema grande. Estoy enredado con el loro. El loro me quiere y me conoce. Dice mi nombre. Entonces yo no podría ser feliz en París si sé que el loro va a estar diciéndole Adolfo a alguien aquí en Chile. Porque el loro me ha acompañado diez años y no lo puedo hacer leso.

MERODEAR

... A mí me interesa ir del intento a la solución aunque sea fallida. Merodear y merodear en torno a lo que yo quisiera hacer, porque nunca voy a llegar a la perfección de una ola que dura un instante; a una flor, jamás. La naturaleza me humilla de la mañana a la noche en todo: en su desorden, en su belleza, en su fealdad.

LA MUERTE

... El ser humano siempre piensa que está donde no debe. Uno de repente se da cuenta de que el lugar que eligió o le tocó es más feo, menos intenso y menos entretenido que otros. Porque cuando a madame Bovary la convidaron a ese baile de nobles en París, se dió cuenta de que la cosa era mucho más divertida en otra parte. Los que se construyen casa, se cambian de casa y viajan tanto están arrancándose de la muerte. Llega un momento en que uno dice, como en el cuento de los tres chanchitos, "ya, aquí voy a poner mi quiosco para que me lo sople el lobo". Lo único que puede paliar esa traición tan grande que es la muerte es hacer algo que te esté ocupando tan fuertemente como esa certeza. De lo que se trata es de cómo jugarle a la muerte con una carta mínimamente equivalente.








En REVISTA PAULA; Abril de 1998
Pintura: Couve visto por sí mismo, en un autorretrato perteneciente a la colección de Isabel Donoso.




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