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viernes, 4 de marzo de 2016

Sobre poemario Cementerio de disidentes de Patricio Bruna Poblete

Una estética de la insurrección



Quien aquí escribe esta poesía tenía trece años para el golpe de estado de 1973. La historia chilena, desde ese entonces hasta hoy, al decir de este autor, se ha construido con un gran cementerio de disidentes. En Valparaíso existe un Cementerio de disidentes, fundado en 1825. Y surge de la intolerancia de la iglesia católica, por no acoger más muertos que a los de su misma fe o a los convertidos a ella. Luego, en el año 1883 se terminó la discriminación religiosa en los cementerios fiscales y municipales con las leyes laicas. Al corregirse esta alevosa exclusión, dicho Cementerio de disidentes no ha crecido mayormente, y hasta hoy se halla de manera funcional en el centro de la ciudad, en el cerro Panteón. Esta reflexión es lo que motiva y da título a este libro. Porque también existe, en un incisivo espejeo, el cementerio “virtual” de disidentes, aquel de los detenidos desaparecidos que sí fueron asesinados, o el real de los que se han hallado o de los que no desaparecieron, esto durante el golpe de estado de la dictadura pinochetista y su permanencia en el poder. Pero los efectos de este amargo reflejo son más vastos, porque también existe ese otro cementerio “virtual” de disidentes, aquel donde yacen los restos, casi imposible de particularizar, de toda aquella generación que fue mutilada culturalmente, privada de lo que pudo crecer en sus intelectos, condenada a lo que pudo ser y nunca fue, en el devenir de aquel cuerpo social asesinado en su más pleno crecimiento por la pérdida de la democracia y posteriormente por el simulacro de democracia, y que heredamos hasta hoy de aquella dictadura, y que lamentablemente se expresa objetivamente en la descomunal desigualdad de nuestra sociedad actual.
Historia que parte simbólicamente en dicha fecha (septiembre de 1973) para este poeta, pues, por la brutalidad genocida de sus consecuencias que demasiadas personas comenzaban a vivir desde aquel mismo instante, adelantaba abruptamente su llegada a la adultez y lo ponía como obligado testigo presencial. Y muy luego también como receptor directo de sus inconmensurables nefastas consecuencias sociales, como así las sufrirían la mayoría de los hijos de este pueblo, conforme fueron pasando aquellos aciagos días, meses, años, décadas después, al tenor de la propia memoria que así se construía, hasta llegar a hoy.

Estos textos surgen, entonces, del sustrato de la historia personal de este autor ligada a la historia política y social de aquel Chile que moría asesinado, y de aquel otro que nacía en su asesinándolo. Sean estos textos, por tanto sociológicamente implicantes, una crítica al excesivo individualismo que corroe las bases de nuestra más sana sociabilidad como país. Este Chile, desde 1973 a 1989 bajo dictadura militar, y con una carta fundamental heredada de esta con profundos rasgos antidemocráticos hasta la fecha. Una crítica que alude directamente a las desastrosas consecuencias de la profunda desigualdad social del modelo neoliberal in extremis imperante en nuestro país.

Pero, tratándose esto de poesía, esta hace la crítica del contexto sociopolítico ya señalado desde la desestructuración  de  nuestro  mismo  lenguaje  poético  más  retardatario, aquel que nunca ha dejado de estar en boga en la mayoría de las voces más facilistas y populistas de nuestra actual poesía, de aquel del lirismo más propio del siglo XIX que de nuestra contemporaneidad. En un país retardatario como el nuestro este poeta se permite, entonces, la experimentación formal en la escritura del poema. Pues, al artista con  conciencia crítica no le cabe más labor que la insurrección contra la estética dominante más retardataria de este mal país. Así, lo anterior, junto con poner en tensión crítica la sintaxis más lógica y convencional de la escritura poética hasta un grado mayor de complejidad en sus componentes relacionales de significación. Pues estos textos temáticamente quieren dar cuenta de la problemática entre la individualidad y la pluralidad del ser, justamente allí, en lo social, en medio de sus injusticias y carencias. Por esto la constante del “nosotros”, que lucha incesantemente por imponerse al “yo” de la primera persona ―que tampoco aquí, por necesario contra punto, no quiere ni puede dejar de ser―, cuando este tiende a agotarse en la expresión de aquel lirismo más conservador que se halla mermando significativamente la capacidad expresiva del poema. Pero, sirva este tema, que podría ser el central, como paradigma de lo criticable o sujeto de reflexión de lo posible por revelar, para todos los otros temas que subyacen más o menos explícitamente en estos textos: el mismo golpe de estado del ´73 y lo relacionado culturalmente con este: la pintura, la escritura, el cine, la televisión y sus contenidos, el amor de pareja, la religión, el ateísmo, etc., etc., y que de cierta forma configuran el sustrato de una memoria quebrándose y tratándose de recomponer en un perpetuo continuo, desde 1973 a la fecha.

Luego, la prosa en estos textos, en su ordinario tono conversacional, conviene en adentrarse en el verso y allí fracturarlo en su convencionalismo más retardatario; pero fracturándose ella también en su propia convención narrativa, al devenir en ser el simulacro de sí misma, es decir, una historia que solo se insinúa, que nunca se completa formalmente como tal; y que de resolverse, finalmente lo hace en la forma estética de un decir poético.

Finalmente esta escritura construye su opacidad,  su extrañeza, sus múltiples sentidos de significación, no solo con la metáfora, el oxímoron y demás recursos afines de la poesía misma, sino de manera central con su ruptura de la linealidad unívoca más convencional —linealidad que a veces solo se insinúa más clara en alguno que otro poema—, es decir, con la insurrección a través de lo experimental de su propia estructura sintáctica y formal, para lograr constituirse así como palabra poética.

Karina García Albadiz
Departamento de Dirección
Centro de Investigaciones Poéticas Grupo Casa Azul











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