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viernes, 29 de febrero de 2008

Hipertexto y literatura en Red.

El relato digital, los escrilectores y la Cibercultura

Por: claudia rodríguez


Para citar este artículo: rodríguez, claudia, 2005, Hipertexto y literatura en Red. El relato digital, los escrilectores y la Cibercultura, Revista TEXTOS de la CiberSociedad, 7. Temática Variada. Disponible en http://www.cibersociedad.net




INTRODUCCIÓN / RESUMEN

Esta comunicación se propone valorizar las formas de comunicación que las nuevas tecnologías nos aportan, deteniéndonos en los cambios que en la teoría y crítica literaria comportan y particularmente en la apertura hacia el reconocimiento de ellas como producto de la cibercultura.

Partiendo del hipertexto, centrándonos en el relato digital, definición, ejemplificación, y descripción de la llamada ficción hipertextual, y el reconocimiento del rol de los escrilectores, reflexionaremos acerca de los cambios sociales que emergen en este acontecimiento comunicativo.

DEFINICIÓN Y ORÍGENES

Los sistemas hipertextuales están basados en un enfoque donde el usuario tiene la posibilidad de crear, agregar, enlazar y compartir información de fuentes diversas, pudiendo así acceder a documentos de manera no secuencial. La primera referencia histórica a un sistema de hipertexto viene de Vannevar Bush, (1890-1974), asesor científico del presidente de EE.UU. Franklin Delano Roosevelt. Bush escribió en 1945 su célebre artículo "As we may think"en la revista Athlantic Monthtly, allí describió un sistema que unía la información por enlaces asociativos, Memex, abreviatura de Memory extended.

En 1965, Ted Nelson fue el primero en acuñar la palabra hypertext (texto no lineal) al que describió como un material escrito o pictórico interconectado que no tiene porqué representarse en papel.

El primer sistema hipermedio real fue el Aspen Movie Map, desarrollado en el MIT, por Andrew Lippman en 1978 .Este sistema, recreó la ciudad de Aspen (Colorado) diseñando un mapa virtual relacionando cada una de sus calles para que el usuario pudiera recorrerla. Utilizó el dispositivo "joystick" para llevar a cabo las funciones de adelantar, retroceder, subir y bajar. Pero el verdadero momento de popularidad del paradigma hipertexto ocurre en 1987, cuando Apple decide incluir en sus computadoras, HyperCard, un sistema para desarrollar aplicaciones stand alone, con un lenguaje muy poderoso orientado a objetos, llamado HyperTalk.

Mientras tanto el hipertexto se instala como una forma distinta de literatura; Landow (1995) en Hipertexto. La convergencia de la teoría critica contemporánea y la tecnología" lo define como "el uso del computador que trasciende la linealidad, límites y calidad fija de la tradicional forma de escritura de texto". Otro autor en el campo de la literatura, Bolter (1991) en "Writing Space: The Computer, Hypertext, and the History of Writing" afirma: "hipertexto consiste en tópicos y sus conexiones; los tópicos pueden ser párrafos, oraciones o palabras simples. Un hipertexto es como un libro impreso en el cual el autor tiene disponible un par de tijeras para cortar y pegar pedazos de redacción de tamaño conveniente. La diferencia es que el hipertexto electrónico no se disuelve en una desordenada carpeta de anotaciones: el autor define su estructura definiendo conexiones entre esas anotaciones".

En publicaciones menos formales como Bite, de 1988 Fiderio, nos ofrece esta definición:

" ... hipertexto, en el nivel más básico, es un manejador de base de datos que permite conectar pantallas de información usando enlaces asociativos. En un nivel mayor, hipertexto es un ambiente de software para realizar trabajo colaborativo, comunicación y adquisición de conocimiento. Los productos de este software emulan la habilidad del cerebro para almacenar y recuperar información haciendo uso de enlaces para un acceso rápido e intuitivo". ("A Grand Vision--Hypertext mimics the brain's ability to access information quickly and intuitively by reference").
Byte Magazine, Vol. 13, Nº 10. October 1988. pp. 237-244).
Es este un ambiente colaborativo en el cual un usuario puede crear nuevas referencias entre dos documentos cualesquiera en forma inmediata e independiente de los tipos de contenido, haciendo crecer su hiperdocumento, sin generar cambios en el hiperdocumento referenciado. Estas referencias pueden estar embebidas en el documento, de modo que aunque éste se cambiara de instalación, el enlace seguiría proporcionando acceso a la información referenciada.


SURGIMIENTO DEL RELATO DIGITAL - ANTECEDENTES

Existieron "hipertextos impresos" antes del hipertexto digital. Uno de los grandes pioneros fue Julio Cortázar, con su obra titulada "Rayuela" que fue traducida en los años '80 a un sistema digital hipertextual. Esta obra permite múltiples maneras de lectura propiciando que el lector se sienta creador, siguiendo la máxima : el autor propone, el lector dispone. De esta manera Cortázar coloca al lector en contacto directo con el texto, sin barreras. El único personaje que le interesa es él. Por lo tanto tiene que dejar de ser un ente pasivo que adquiere la obra, la almacena, la lee. El lector será copartícipe de la experiencia del autor. La novela publicada en 1963 implica al lector en un juego creativo en el que él mismo puede elegir el orden de lectura de los capítulos, lineal o alternada, siguiendo un modo poco convencional. Su objetivo es abandonar las formas tradicionales para crear una antinovela, sin trama, sin intriga, sin descripciones ni casi cronología.

También han sido precursores de formas "hipertextuales" en literatura impresa autores como Jorge Luis Borges, Italo Calvino, William Burroughs y Umberto Eco .


¿GÉNEROS HIPERTEXTUALES?

El teórico del hipertexto y escritor Mark Bernstein (1998) afirma:

"Todavía no tenemos géneros hipertextuales porque aún no tenemos suficientes hipertextos. Se pueden ver atisbos de formación de género aquí y allí -hay una relación interesante entre Lust de Arnold y Samplers de Larsen por ejemplo-, pero los géneros se forman por acumulación".
("Entrevista con Mark Bernstein, científico jefe de Eastgate - Entre el arte y la ciencia", en Revista Espéculo - Universidad Complutense de Madrid)
Siendo así nos planteamos la función social y estética que comporta el hipertexto, afirmando su existencia con el objetivo de ubicarlo en el escenario de las expresiones de nuestro tiempo. Así surgen los escrilectores, auténticos protagonistas de este fenómeno.


LOS ESCRILECTORES

"Con la cibercultura el lugar de la obra se dispersa. Los roles se reconfiguran y ya no se puede hablar de un escritor y de un lector como entidades separadas, sino de un escrilector, alguien que despliega una inteligencia colectiva y produce sus propios textos en forma casi simultánea con su recepción".
(Jaime Alejandro Rodríguez Ruiz (2003) El Relato Digital. La escrilectura. http://www.javeriana.edu.co/relato_digital)
Esta dispersión de la obra, que ya no identifica un nudo central, conlleva una movilización en los roles, un cambio de hábitos comunicativos así como en el uso de los códigos. Además se incorporan otros protagonistas, más allá de los lectores tradicionales, como lo son los televidentes, los asiduos del videojuego, la realidad virtual, y los fanáticos de los ciberjuegos. Nos encontramos ante un fenómeno sin jerarquías ni estructuras ordenadoras. Son estos escrilectores generadores de diferentes ficciones, que ponen en movimiento sus estrategias creadoras y su diversidad cultural, manejando un nuevo tiempo.


LA TEORÍA LITERARIA

Como ya demostraba Bajtín (1982) la obra literaria es un producto cultural capaz de reproducir las fuerzas activas de un determinado momento social y propone una lectura dialógica apoyando conceptos como la heteregloxia y el plurilingüismo. La teoría de la recepción nos propone una concepción de la lectura que recupera al lector como agente activo en la comunicación literaria y suscita una reflexión necesaria en torno a la figura del autor. La obra se recompone en una multiplicidad de voces y circula ofreciendo infinitas posibilidades de interpretación de modo que la noción tradicional de autor como único regulador en la creación y significados queda deconstruído. La identidad de la autoría se desdibuja y el texto deja de identificarse con su autor. El hipertexto, con sus redes de "nodos" y "enlaces" permite superar las jerarquías de lo impreso. Es un sistema abierto, que permite desplazar la responsabilidad de decisión al destinatario y así construir sus propios caminos de lectura saltando de "lexia" en "lexia" según sus intereses. El texto tiene un principio y un final; el hipertexto no, sino que se crea en cada lectura de acuerdo a los recorridos que elija el lector.

Landow (1997) también desarrolla en su obra las posibilidades educativas del hipertexto a partir de su experiencia en la enseñanza de la Literatura. Frente al trabajo aislado, el hipertexto es una tarea que tiende a unir el esfuerzo de muchos. La posibilidad de influir, interactuar, reflexionar, crear es decir, de "asociar" elementos es el inicio de la destrucción de las barreras que obligan a percibir separaciones artificiales entre materias educativas, y aquí nos detenemos en la transversalidad. Landow señala que mientras el texto tradicional es un instrumento de "enseñanza", el hipertexto es un instrumento de "aprendizaje", ponderando el carácter interactivo que éste tiene:

"La experiencia de leer con hipertexto demuestra que su capacidad intrínseca para asociar una gran cantidad de materiales crea un entorno de aprendizaje en el que la documentación de apoyo de cada asignatura existe en una relación mucho más directa de lo que puede conseguirse con las tecnologías didácticas convencionales. A medida que los estudiantes leen temas de lengua inglesa, encuentran información de otros cursos y asignaturas y así pueden percibir las relaciones que imperan entre ellos".
(G. Landow, Teoría del hipertexto).
El hipertexto genera también algunas resistencias en el ámbito académico y en el de la docencia por la redefinición de roles que comporta, y también las relaciones de poder que se ven alteradas a partir del protagonismo de los lectores.


EN EL CONTEXTO DE LA CIBERCULTURA

Como Cultura entendemos "... ese todo complejo que incluye el conocimiento, las creencias, el arte, la moral, el derecho, la costumbre y cualesquiera otros hábitos y capacidades adquiridos por el hombre como miembro de la sociedad". Como Cibercultura entendemos "... el conjunto de técnicas, de maneras de hacer, de maneras de ser, de valores, de representaciones que están relacionadas con la extensión del Ciberespacio..." (Lévy Pierre "Ciberespai i Cibercultura" Artículo presentado en la Universitat Oberta de Catalunya. 1999).

Es este el contexto en el que se pone en movimiento este fenómeno creativo- comunicativo, y más allá de contexto consideramos el sustrato que de ella emana, ya que configura una nueva sociedad en permanente movimiento, difícil de ser sometida a una definición.


CONCLUSIONES

Teniendo en cuenta la noción de hipertexto, su existencia en el ámbito de la Literatura, el rol de los escrilectores, y como marco el concepto de Cibercultura, podemos afirmar que el hipertexto moviliza los tradicionales conceptos de la teoría literaria, e incluso en el ámbito de la enseñanza cuestiona el lugar del llamado análisis de texto, de sus criterios, de sus elementos ,planteando una interrogante acerca de qué es y cómo se enseña la Literatura, la conveniencia de la metodología de análisis textual para los textos tradicionales y el abordaje a los hipertextos en permanente cambio y movimiento. Convengamos que los enlaces electrónicos del hipertexto, nos recuerdan la intertextualidad, ya que el orden de un texto genera en sí otras estructuras basadas en otras previamente existentes. Este hecho tiene consecuencias en la valoración estética, ya que convierte al relato en un mosaico creativo e intercultural también a través del tiempo.

Por lo expuesto, este intenta ser un texto de divulgación y un disparador para la reflexión acerca del escenario y de los protagonistas de la creación literaria, así como del enfoque de su "enseñanza". Hemos visto como el hipertexto constituye una posibilidad democratizadora, constructiva, comparativa, colaborativa, que involucra la iniciativa, está basada en el intercambio colectivo, y en la acción particular que moviliza las estrategias y las competencias de cada uno en aras de la comunicación, la tolerancia y el respeto a la diversidad. De esta forma nos compromete en una nueva perspectiva, revolucionaria, si se quiere, en lo referente a los géneros literarios, al rol de los escrilectores, al de los críticos y al de los profesores, entre otros involucrados.


BIBLIOGRAFÍA Y WEBOGRAFÍA

* Bajtín, M., 1992, Estética de la creación verbal, SXXI Editores, México
* Bernstein, Mark, 1988, "Entrevista con Mark Bernstein científico jefe de Eastgate- Entre el arte y la ciencia" en Revista Espéculo - Universidad Complutense de Madrid - http://www.ucm.es/info/especulo/hipertul/entrevista.htm.
* Bolter, 1991, Writing Space: The Computer, Hypertext, and the History of Writing, Lawrence Erlbaum Associates, 1991. Review: http://bubl.ac.uk/journals/lis/ae/ejournal/v01n0291.htm
* Fiderio, J., 1988, "A Grand Vision--Hypertext mimics the brain's ability to access information quickly and intuitively by reference". Byte Magazine, Vol. 13, Nº 10. October 1988. pp.237--244
* Landow, G., 1995, Hipertexto. La convergencia de la teoría critica contemporánea y la tecnología, Paidós
* Landow, G., 1997, Teoría del hipertexto, Paidós
* Lévy, Pierre, 1999, "Ciberespai i Cibercultura". Artículo presentado en la Universitat Oberta de Catalunya. Barcelona.
* Nelson, Ted, 1981, "Literary Machines", Swarthmore, Pa. Version 93.1
* Rodríguez, Jaime, 2003, El Relato Digital. La escrilectura. http://www.javeriana.edu.co/relato_digital


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