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domingo, 17 de junio de 2007

Juan Cameron-poeta chileno


Poema del extranjero

Jag är en främling i detta land

men detta land är ingen främling i mig!

Gunnar Ekelöf

Este país no es mi país

su historia no me nombra en las batallas

escondido entre el humo y sus cadáveres

Más bien mis amigos suelen morir del corazón

pasar inadvertidos sobre los obituarios

Este país no es mi país

sus mitos no me alcanzan en la pantalla chica

de perfil ante los capataces

Nací años después no soy el responsable

de tal o cual barbarie de la infame campaña

ni adquirí la costumbre de sisar en casa del vencido

Mis conquistas son mías pequeñas invasiones asuntos sin cuidado

Yo pago cuanto puedo pido a crédito

doy fe de mis tarjetas a mis acreedores

Este país no es mi país

no entiendo cuanto hablan en los aparcaderos

ni el lenguaje cerril de los supermercados

suelo llorar en los dispensaderos en los cajeros automáticos

su dinero me causa una nostalgia parecida al dinero

(y no entiendo los códigos de la técnica nueva)

Este país no es mi país

ni su cruz es mi cruz ni su máuser mi máuser

apenas si contesto cuando alguien me escucha

o promete tenderse

como un cuerpo en el mapa de las cavilaciones.

Este país no es mi país

apenas es la sombra que me acoge en un sueño.

© Juan Cameron

Buenaventuranzas

Dichoso el tuerto en la tierra del sordo

será como gusano donde gallina ciega

será como el saciado donde el huevo de oro

Dichoso el tuerto en la tierra del mudo

que en su ojo muerto no pintará el sarcasmo

Pero menos dichoso en el país de ciegos

a palos con un bote de colores

y la torpe ansiedad del arcoiris.

© Juan Cameron


Non serviam


Mis enemigos legaron la tierra transformada

mis adversarios el miedo el día del encuentro

mis amigos las armas y ocultaron la muerte

Nunca temí

Mis hermanos me enseñaron lo futil de la lucha

y aquel fue mi salario:

el triunfo en la derrota.

© Juan Cameron

Diario de domingo

He leído a Bertolt Brecht tendido en el sofá

su almohadón es Narciso en el reflejo

He dormitado dos horas durante la breve claridad del día

He conversado con dos o tres personas

una de ellas un desconocido

Un colega me pasó veinte coronas para cigarrillos

Dos veces salí a luchar contra el viento y la llovizna

pero ninguna voz vivió por dos minutos

Una amiga quien me besó furtivamente después de una jornada

prefiere escuchar música a tenderse conmigo

Comí arroz con mayonesa y repollo con mayonesa

Mi país está afuera del espejo.

© Juan Cameron

Palto en plaza bismark

Ahí está mi casa

y su palto señero que inclina con el viento

a indicar la semilla

la tierra do abrigué la arboladura

cuando aún no existía su materia

Ahí está con sus vidrios

y sonríe quebrada a la bahía

vacía de los gritos de los años

y los pasos del perro que hoy vigila

las raíces del palto.

© Juan Cameron

Acuario

Volví a mi acuario y no sentí nostalgia por París

Más bien aleteaba por sus calles y tampoco sentí

mayor atracción a mis parientes boqueaba

en cada esquina de mi cubo una especie de mundo

para ir de aquí a allá para mostrar mi aleta

y emitir gorgojos en forma de burbujas

La ciudad es la ciudad me dije

y éste es mi acuario

y entré en la cama de una y luego

de un impulso me iba hacia el otro costado

Ah París! Ese país donde los avatares

venden vino francés en cada esquina.

© Juan Cameron

Cada vez que regreso a mi país

Cada vez que regreso a mi país

cada vez que de un corto viaje regreso a mi país

Los viajeros que regresan después de un largo viaje

aplauden en la losa

aplauden largamente al término del vuelo

y en el extenso aplauso logra posarse el ala

con un graznido sorda como rumor de plumas

Algunos lloran en silencio

aplastan su nariz así un niño en la vidriera

y pequeñas figuras agitan sus brazos a lo lejos

más allá de los ínfimos vehículos y de las escalerillas

y aplauden y aplauden hasta tomar los bolsos

y arrastrar las valijas como un ave enjaulada por los corredores

camino a las aduanas

¿Qué aplauden los viajeros?

¿Aplauden su regreso la pericia del vuelo

la imagen de la casa después de tantos años?

Sepa Dios qué aplauden los viajeros al posarse en la losa

el ala que los guía

mas agitan sus brazos como una gaviota

sorprendida en el nido en medio de la noche.

© Juan Cameron

Qué es chile

La bolsa de Comercio de Santiago

La edición dominguera de El Mercurio

Un día de visita al matadero

Tres taxis colectivos y una micro

El alcalde con Lastarria y J. Ahumada

Los programasen vivo de latele

La señora de compras en la feria

Un partido de Chile en el estadio

Eso es Chile

un partido de Chile en el estadio

con mitos y fantasmas y alegrías

el bien y el mal en el mismo huevo

y la copia feliz de las imágenes

llegadas desde el cielo por satélite.

© Juan Cameron

Chile es mi casa

Se regresa a la casa dicen quienes regresan

¿Pero cuál es la casa? ¿Cuál parte de la casa

es la casa del pródigo? ¿Dónde

ha de tirar sus huesos?

Para uno es el patio donde suceden cosas

pequeñas cosas así la vida debajo de los sauces

Para otros, los menos, el corazón de aquellos

asado en el domingo en la parrilla

y el comedor y el jardín se repiten en boca de los melancólicos

Pero alguno, quien no recuerda una casa, se ubica en la penumbra

entre el dormitorio y el balcón

Su imagen está sola bajo una cordillera

aunque ahora responde mientras observa el mar

Y en otro esa casa es la casa entera

tal vez su corazón la abarcó por completo

con sus viejos adobes y una ventana abierta

y el cerro de la infancia y son las carcajadas

y es la puerta y la pieza y los libros que esperan

como una Penélope cerrada en estos años

Pero el más silencioso habla de la cocina

y extiende el alimento sobre la antigua mesa

y de todas las casas le nace una ciudad

despertado de nuevo como un recién nacido.

© Juan Cameron

Vivir de los recuerdos

Me senté con Ezequiel y adoramos el vino

el viaje de regreso en la batea

la construcción del libro nos reímos

de todos los infantes y payasos

pues la risa

es copa del regreso

Y ahora disfrazado de chileno

como Cristo en la Cruz

y de corbata

vendedor de empanadas y pomadas

así como me ven

analfabeto.

© Juan Cameron

Discurso del caballo de ajedrez

Para Angel Bobba Cabrera

En este cuadro estuve ayer nada ha cambiado

estoy allí y no estoy al mismo tiempo

En este cuadro boté a un peón en el mero impulso

/ de saltar

del negro al blanco y del blanco al negro

/ como afuera en los días

En éste mi sombra proyectó y debió despejarse

/ mi camino

Iba en otro sentido mi camino

a salto de mata esquivaba el obstáculo

con la vana presencia de mi gesto

En éste estuve altivo y humillado

en éste pasté los días y bebí el más dulce jugo

/ de cebada

Aquí pisé a una dama es tan fácil decirlo ahora

pero esa dama mi Dios ya no era mía

En ese escaque aquel fui iluminado

(me consagré a la luz vi como iba)

En ese foco el yugo al que confieso

/ pecados palaciegos y mi herida

En ese cuadro negro estuve opaco agazapado

/ fiera sin sentido

y en ese oscuro cuadro me ilumino en casa del saber

/ inclinada la pavesa hacia lo alto

y aquí -justo al lado de aquel donde me veis ahora-

hui al paso de la torre y me fui hacia la otra esquina

/ según mi cabalgar

del blanco al negro y del negro al blanco

/ pero siempre mi vista hacia esa meta

No hay nunca un desandar

(no volveré a mis pasos todavía)

A veces es un pasto fresco o tibio

a veces el sonido de herradura me hace fuerte

/ en mi andar sobre la piedra

en la copia feliz del Paraíso

Pero en ese

en ese cuadro de la esquina oscura

maté por la ilusión de defenderme de una clara

/ amenaza ya sabida

por esta desmemoria que me impulsa hacia el otro

/ sentido de la luz:

la sombra iluminada el blanco oscurecido

/ o la penumbra

porque nada es en sí de un solo tono que absorbe

/ los colores en un fondo

o los lanza hacia el cielo en arcoiris

Lo aprendí de mis saltos de este andar discontinuo

Aquí mandé

allí amé

aquí obedecí

allí fui odiado

y aquí estoy en la cresta de la ola

y en ese (tras de esquivar al vano alfil y su trayecto)

en ese cuadro cerca del noreste

/ atrapé al cabecilla desde truco

Lo arrinconé dudoso de su fuerza

mas no pude seguir soy un herbívoro

y la sangre no cuenta en mi memoria

Lo atrapé mas no pude cazarle

no se gana

se observa cada triunfo y la jornada

/ termina simplemente en su derrota

para empezar de nuevo

de blanco a negro de negro a blanco

como todas las piezas deste juego.

© Juan Cameron

Cachorro

Perdonad este pelaje descastado

este brillo es de tanto restregarme

de la baba la rabia la patada

Perdonad el mordisco por la espalda

es mi ternura agreste solapada

pero ternura al fin (la única mía)

En verdad salí cachorro

en la calle me hice perro

© Juan Cameron

El hacedor de lluvias

Hurgué en el más profundo cielo

los cirros como ovejas

Le musité mi aliento

y acaricié en la húmeda cavidad hacia la altura

de un blanco río que tocaba

el viaje con unción hube

de hacerla en la tormenta como mía

y ese jadeo

ese balido tierno como nube

era un trueno feraz junto a mi oreja

y anunciaba la lluvia

el bosque que mojó su piel más joven

mi corazón de lana

el blanco río contento con el canto.

© Juan Cameron

Adiós a septiembre

Yo esperaba que septiembre y sus idiotas días pasaran como un tranvía por las calles

Usted también y septiembre

bulliciosa lenta para perderse al fin por una esquina

camino hacia la cárcel de Lisboa

o en un accidente en Gotemburgo

o en la imagen de Santiago (1950) aún en la pupila

pero perderse al fin después de todo

Septiembre con sus cuatros y sus onces sus dieciochos diecinueves veintitantos

con el día del hijo y del cáliz brutal ya ni me acuerdo

Pero no

junto a Tomas Tranströmer me aparece procaz con esos ruidos

y esa Ophélia Queiros tan cabellera

Usted con su septiembre que estoy harto

pues ya espero en octubre y en noviembre

la llegada de enero y sus caballos.

© Juan Cameron

Copyrigh© todos los derechos reservados por el autor


NOTA BIOBIBLIOGRAFICA


Periodista y poeta. Nace en Valparaíso en 1947, ciudad donde estudia y reside regularmente hasta el año 1974 cuando parte a Argentina, donde vive hasta el año 1977. En 1987 volverá a partir fuera de Chile, esta vez a Suecia país donde residirá diez años.

Vinculado principalmente a los grupos literarios de la quinta región, Cameron era habitué en el café Samoiedo de Viña del Mar, junto a Juan Luis Martínez, Gregorio Paredes, Eduardo Parra (músico del grupo Los Jaivas), Raúl Zurita y Jaime Badilla, además de las veladas literarias que se realizaban en su propio hogar. En esa época (previa a su segunda partida) el escritor trabaja como profesor en distintos institutos profesionales de la zona. Luego en Suecia, colaborará para el semanario Liberación. Durante su estadía en ese país gana el Premio Revista de Libros de El Mercurio y el Municipal de Valparaíso (1996). Anteriormente había recibido los siguientes premios: Gabriela Mistral e Ilustre Municipalidad de Santiago en 1982; Carlos Pezoa Véliz en 1984; Premio Revista Liberación, Malmö, Suecia 1987; Premio Villanueva de la Cañada, Madrid, España 1997; Premio del Consejo Nacional del Libro y la Lectura, en Poesía 1999 por el libro Versos atribuidos al joven Francisco María Arouet y otros textos desclasificados.

Figura destacada en la promoción cultural de Valparaíso, Cameron se ubica como un poeta – referente de la ciudad. En su poesía la imagen del puerto es frecuente, aunque sin caer en lugares comunes. Cameron trabaja con las imágenes cotidianas a través de un lenguaje directo y al mismo tiempo profundamente conceptual que muchas veces dialoga con el coloqiuialismo de la antipoesía. Las alusiones de sus textos tienen que ver con distintos referentes culturales relacionados a la ciudad o bien al cine y la literatura y en muchos casos realiza juegos de palabras basándose en fábulas y dichos populares.

La crítica ha destacado la dificultad para clasificar al escritor en una tendencia estética determinada. A grandes rasgos, Cameron escribe dentro de ciertos márgenes de lirismo, utilizando el verso libre además de los elementos rescatados de la antipoesía, como ya se señaló. Se considera al escritor como un autor peculiar y único dentro de su generación, en especial por la elaboración del poema escrito, es decir, la disposición textual de las palabras, elemento importante por crear un especial sentido del ritmo en el poema.

Bibliografía

- Las manos enlazadas. Valparaíso, Edeval, 1971.

- Una vieja joven muerte. Valparaíso. Del Café. 1972

- Perro de circo. Santiago. Premio Rudyard Kipling, 1979

- Escrito en Valparaíso. Santiago, Gráfica Marginal, 1982

- Poesía dispersa, 1985.

- Cámara oscura. Santiago, Manieristas, 1985.

- Video Clip, 1989.

- Como un ave migratoria en la jaula de Fénix , 1992.

- Registro curricular. Valparaíso, Del Café, 1997.

- Cuaderno de Rosario 1998.

- Visión de los ciclistas 1998.

- Versos atribuidos al joven Francisco María Arouet y otros textos desclasificados. Santiago, Lom, 2000.

- Jugar con la palabra (Antología 1971 – 2000). Santiago, Lom, 2000.






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