Seguidores

Edita con nosotros

martes, 5 de abril de 2016

Crónicas del exilio –Comentario a la poesía de Alicia Pereda Saavedra*-




Por Santiago Ocampos

Alicia Pereda Saavedra es una escritora del pequeño instante. Allí, exiliada por la inspiración, la realidad es transmutada por lo que pasa en su alma. En la primacía del tiempo interior su mente dibuja las geografías de todo lo que la rodea, recreando los sonidos, los olores, lo que los sentidos le dictan mientras escribe en el silencio, principal aliado, en la búsqueda de algún tipo de explicación al don de la escritura recibido gratuitamente.

Desnuda por las palabras, se atreve a emprender un camino que no ha trazado de antemano. Como una rama, que se deja llevar por la corriente de un río, su poesía es cautiva de los recuerdos y las ilusiones que se confunden, y, a la vez se transforman en metáforas sencillas que imprimen un halo de misterio.

En su obrar literario, predomina la visión en primera persona cuya característica esencial, es la capacidad de contemplar el mundo inasible detrás de las palabras. Rendida a la inefabilidad del momento, la protagonista se siente vulnerada y se pierde en la maraña de significados que terminan desenredándose hasta un final inesperado. De la sombra de la rutina, emerge de la nada, la poesía que nombra nuevamente las cosas conocidas.

En “Mi café y yo” la autora absorta, multiplica las imágenes que la retrotraen a un pasado remoto que no nos es revelado. Sin embargo, hace que la poesía se sumerja en un vaivén continuo de emociones vividas, permitiendo así que una simple taza de café, de pronto sea un boleto para alcanzar una tierra inhóspita, un lugar íntimo por el solo esfuerzo intelectual de recordar.

La lluvia aparece como un elemento reparador porque permite caminar sin miedo el recorrido imaginario propuesto. La inspiración, motivada por ella, es “una melancolía de nubes viajeras y soñolientas” que está regida por la nostalgia del amor que no está y, al que sólo podemos conocer, por el movimiento perpetuo del caer de las gotas. Lo externo y lo interno se mezclan hasta lograr fundirse en una sola imagen, la del amado perdido.

Estos estados de exilio de la vida real, acercan a Alicia Pereda Saavedra al desarrollo de una poesía intimista, que describe la maravilla del color, de la ternura, de lo humano que intenta cambiar el mundo. Cada poesía define un instante único en el que vislumbramos, dolorosamente, como las cosas se desvanecen rápidamente por algún intersticio invisible. Escribir es, en definitiva, un acto de resistencia que vale la pena intentar para detener el tiempo.

Alicia Pereda Saavedra siente la poesía como una prenda de paz que convida a los que tienen los labios dormidos, a los que tienen fiebre, a los que no son socorridos por las urgencias de la noticia. Tomada por el verso y, al igual que Oliverio Girondo, desde la “masmédula” redacta la crónica de una utopía donde “descalza su memoria” y promete a sus palabras, un viaje sobre las alas de una mariposa antes que las campanas suenen y Chile vuelva a poblarse con sus viejos fantasmas. 

*Alicia Pereda Saavedra nació en Concepción (Chile). Es integrante del Movimiento Poetas del Mundo y coordina el Taller literario ALAVAL, en ciudad de Bulnes (Chile). Publicó su primer libro “Mariposas en la ciénaga” en 2009. Sus trabajos han sido publicados en las páginas de internet “Nuestro Bío Bío, tierra de encuentros” y “Vitrinasur”. Actualmente reside en la ciudad de Chillán. Para mayor información de la autora y su obra pueden encontrarla en Facebook.


© 2016 Microsoft Términos Privacidad y cookies Desarrolladores Español

        

lunes, 21 de marzo de 2016

ENRIQUE SILVA RODRÍGUEZ - UN CAMINO EN SEIS POEMAS POR ROSSANA ARELLANO


  

Escribir para vencer el tiempo o
para escribir el tiempo
en materia de exposición literaria”
José Saramago.

En la poesía de Enrique Silva, hay un compromiso de expresión, tal vez una obligación de sí mismo y su voz, que sabe libre, a pronunciarse sin exageraciones.

Como en el poema "Hombre con la mano en la barbilla”:

"...digo estío, pronuncio tempestad
y unas piedras caen de mi boca..."

Usar la razón en el sentido justo, redondeando ideas, la creación de lo visible o invisible. Despliega la propia realidad humana, contribuyendo con el lenguaje a la felicidad de otros.  El poeta Silva Rodríguez, nos habla con singular serenidad.

El "yo" que obedece a un ritmo de autor que utiliza la palabra como fuente de estimulación o ejemplo, lo observamos en el siguiente poema, Los bichos:


"yo venero entre los bichos,
los tres dones que no tengo:
sus corazas coloridas,
esas alas capaces de hacer música  y volar
y tanta, tanta luz
en un poquito de luciérnaga".


La palabra se reparte más allá de los labios y el hombre-poeta ocupa su vereda con un fruto sensual, entre las manos.

“…Porque trae tanto de la playa
es la mujer en mis orillas
tanto maramor lame mi lecho
que se esfumas sus …
en mi boca…”

El entorno, el amor, la atracción, son motivos de su íntima expresión poética, palabra que corresponde a una sensitiva, intensa y observadora mirada de los acontecimientos cotidianos, que se desliza firme y con excelente manejo del lenguaje donde no están ausentes los neologismos, es decir, las palabras que el poeta crea o la inclusión de un significado nuevo en una palabra ya existente. Observamos el poema Mujer como el mar:


Se ahogan mis manos en sus caderas
Me areno entre sus piernas
Me archipiélago en sus muslos
Y penínsulo
 Su pubis.

lunes, 14 de marzo de 2016

Comentario Poemas Selectos de Rossana Arellano Guirao



por Ingrid Odgers Toloza


 “Yo, veo pájaros saliendo de mi boca” R.A.


PINTURA SIN RETOQUES
 Así me ves, flotando al viento/ como lágrima, sobre la carretera de los párpados.... Así me ves, y metes al cuadro de tus ojos... y me enciendes el sol, en acuarelas. Así me aprecias, como un poema sin editar, cuya gama de colores, caerá siempre, sobre tu vestido.... R. A.

Rossana Arellano Guirao, una de las poetas más torrenciales de la esfera literaria nacional. En esta muestra poética observamos su poesía y creatividad delirante, la pasión desmedida por la palabra, y su particular visión del mundo y la vida. Arellano, es una poeta que esgrime con facilidad las técnicas clásicas del arte literario tales como: el madrigal, el soneto, la elipsis, la paradoja, es decir, maneja con soltura la métrica, el arte que se dedica al análisis de la medida y la estructura del verso, asunto admirable en este siglo XXI.

Encontramos en Poemas Selectos, un canto a lo sagrado, al recuerdo, al olvido, un canto solidario a la mujer. La escritura de Rossana se mueve con atractivo manejo de lenguaje entre el surrealismo, la realidad y el sueño.

Recordemos que el surrealismo o superrealismo es un concepto que proviene del francés surréalisme. Se trata de un movimiento literario y artístico que busca trascender lo real a partir del impulso psíquico de lo imaginario y lo irracional.Si entendemos que los surrealistas persiguen la verdad mediante escrituras automáticas donde se omiten las correcciones racionales, podemos observar en la obra de Arellano, que no falta la locura, se hace visible lo tempestuoso, claro y firme de su apuesta.

Su obra es inquieta y efervescente, no hay límites de temas en su personal estilo. De pluma tempestuosa y solidaria, impulsiva, soñadora y/o realista su trabajo es profundamente transparente, Rossana de personalidad magnética, irradia vida y versos con su irresistible empatía y la gran pasión que la mueve : LA PALABRA, todo, tanto en ella y  en su oficio de escritora comprometida y veraz, es manifiesto al  conocerla y leerla.

Rossana Arellano Guirao posee una obra versátil, de calidad indiscutible e intensamente HONESTA.


CONCEPCIÓN, 15 DE MARZO DE 2016.






Inmortal *
(Del 2014, dedicado a Jorge Muzam)

Yo me volví inmortal
como suicida anónimo...
Otra vez a la carne
devaneo a lo bestia,
y toda la ancha sombra
que cae sobre el pecho
la costumbre de anillos
erizados al dedo,
la pasión que se pierde
cuando ondean bajezas
el grito que se lanza
cual tímido chasquido
pero queda rompiendo
en todos los adentros.
Yo me volví inmortal
como el ámbar silbido...
Otra vez a las almas
los peñascos dolientes
la cuita que amamanta
los tatuajes del verbo
la soledad de valles
que habitan hermanados
atienden la sordera
de todo traicionado.
Y ahora aquí de un brazo
siempre postura alerta
en la divinidad
de alguna tibia brizna.
Yo me volví inmortal
como los libres pájaros...
Al gesto soslayado
de los aguados ojos
en desove del pez
bajo mi triste roca,
en trinos de lo viejo
que de fatal he abierto
mientras me vuelvo niña
y reposa mi llanto
sobre el antiguo barro
sin añadir al viento
ni un absurdo reproche
porque jamás escribo
vencida, por encargo.

Rossana Arellano Guirao
©RAMAS DESNUDAS




DE SOBREVIVIENTES

(De mi serie Soldados del Sistema)

No, no éramos de laboratorio
y nuestra felicidad era auténtica...
Un siglo y otro siglo de la tierra
ocupa su lugar
porque el dios de los mundos
no acapara en sus manos
el triste relicario de los días al debe
ni carga en bolsas de pan
una automatización de mandamientos.
Somos sobrevivientes
de gobiernos patéticos
que padecen de alzheimer prematuro,
de vecinos de escuela
que a pesar de los años transcurridos
aún no saben pronunciar el verbo cierto
y arrastran su ponchito de ignorancia.
Somos sobrevivientes
a la compra del tiempo, por burdos chupa mocos
que se sienten tocados
por la varita mágica de los Reality Show
mientras un juez de turno
los fornica uno a uno, de manera virtual
e incluso gozan...
Somos sobrevivientes
de los pactos secretos, con preciosa inocencia
como niños discípulos
de algún mal pedagogo
o del cura pedófilo, o del gay camuflado
o del degenerado que habla de moral
y lleva en el culo un mundo en blanco y negro.
Rossana Arellano

©Soldados del Sistema

viernes, 11 de marzo de 2016

COMENTARIO CRÍTICO La anatomía y la sombra: a propósito de la poesía de Consuelo Martínez.


Marcelo Garrido Monroy
Dr. en Literatura Latinoamericana

Publicado en Proyecto Kallfü - Literatura y Humanidades
Región de la Araucanía, Temuco. Chile.


0.- Consuelo Martínez Astorga ha publicado dos libros de poesía en la sureña ciudad de Temuco:
La sombra del pájaro (Auto-ediciones Rodríguez, 2012) y Curso de Anatomía (Kallfü Ediciones, 2015). Temuco es una ciudad talismánica (permítaseme el adjetivo raro), enclave urbano clave para el surgimiento del Chile “moderno”: en su derredor se llevó a cabo el proceso brutal de la pacificación del pueblo mapuche; en su cercanía se sigue viviendo la atávica violencia occidental… Talismánica ciudad; en su humedad se reunieron en los años 20 del siglo XX los poetas mayores de esta tierra gravosa: el delgado adolescente Nefalí Reyes, joven-poeta oscuro y Gabriela Mistral, la alta maestra-poeta, de paso, como siempre, por el mundo. Consuelo está siendo, con su poesía, una materialización, una encarnación de esos dos linajes humanos: joven poeta de Temuco y maestra de lenguaje.

1.- En su primer libro, en realidad un poema de largo aliento, hecho de fragmentos, bellamente dispuestos, discurre la poeta sobre los atributos de la sombra y la levedad. Una poética del vuelo en el que cifra con acierto el asunto difícil de la permanencia y las apariciones. Decía yo entonces, a propósito de su poema: “[…] mediante los enigmas del doble y la sombra, el poema expone la antigua tragedia, siempre viva, de este encuentro transfigurador, en el que se gana en sombra lo que se pierde en presencia. El poeta es el gran ausente de sí mismo.” El poeta se fuga de los lastres del yo para hablar desde la sombra. No por impostura cobarde, ciertamente, sino que por una renuncia, que tiene que ver más bien que un desollamiento que con la huida: “la poesía de Consuelo (bascula) entre el deseo liberador del aire, del viento, del vuelo y la negación de este deseo, es decir, del hostigamiento de la materia y su abrazo terrible. Es por esto que el poema se funda en lo que bien pudiéramos llamar la poética de las aves la poética del vuelo.” Con esto quiero decir que, entregado al vuelo al pájaro le queda y le grava la carne escasa y los huesos huecos. La imagen es bella: el ave al vuelo y la del poeta a la caza de la sombra.

2.-Su segundo libro, Curso de anatomía, impresiona todavía más por la expresión breve. La brevedad es velocidad. Y en esta su segunda poesía se ve así, velozmente las formas de lo vivo y su caducidad exasperante. La marcha acompasada del corazón es ya un poema, el ritmo del poema del cuerpo: brevedad epigramática mortal de la carne.

Lo hice: he muerto. Mis labios yacen todavía
ardientes y una levedad profunda me dice que el
sueño se terminó y que mi cuerpo ha regresado
al infinito
(“regreso” de Curso de Anatomía)

3.- El poeta recupera para nosotros el mundo a partir del roce erótico con su cuerpo. Es cierto que ese roce no siempre es placentero, es cierto que de tanto en vez se prefiere la distancia y el ensimismamiento, pero habrá que considerar que esa ruta es estéril o bien conduce a un silencio huero y habrá que considerar entonces la rabiosa restriega amorosa con el mundo. Este eros parte con el reconocimiento del cuerpo propio, es decir, con un cuerpo, salvado para ese amor con las cosas, para que la voz sea y con la voz, las palabras en las que el otro se cita conmigo. Entonces si es así, yo entiendo la conspiración de esta poesía; el cuerpo como conspiración, que me parece viene a ser el último hallazgo de la joven poesía de Consuelo Martínez.


jueves, 10 de marzo de 2016

MUESTRA POÉTICA - MÍO ARAUJO - VENEZUELA -CHILE (10 poemas)




Escórame y hunde el mástil en su carlinga,
con la Mayor en barlovento.
"Velero de Piel"



Tal vez sea, "Marca Bravía" de Mío Araujo, autora chileno-venezolana, el poema que marca la pauta, en la lectura. Se congrega el ABC, desde un sitio especial, lo humano-letra, alza los brazos, en llamado y es la lengua que afirma su pedazo de tierra en otra tierra. Mío Araujo, sabe ponerse de pie una y otra vez y aunque su mano generosa se ha prodigado, otras, que han recibido, se encogen. Ella ama la palabra, es evidente. Aquella voz que los muchos vociferan pretendiendo su podio con lengua viperina de doble discurso; también alcanza gloria en bocas que pronuncian lo cierto, sólo se requiere, echar a andar las oraciones en los caminos apropiados. _ El Templo “...libero la oración y elevó el puñal del sacrificio./ Las miradas de yeso me siembran pudores y arrepentimientos. " ** _ ¿Qué hace resplandecer el propio rostro? No es acaso la bendición del Sol, que llevamos cada uno, dentro. ** " Confiesa que has pecado" -... " este que me abre las piernas, empuja su flacidez adentro y me cabalga..." ** Recuerdo a Manuel Rojas, me parece que avanzó ente las patas del tiempo, donde todo lo humano es roca y si acaso queda algún ojo, este es miope. Pintar la Poesia, es saltar también muros de la comprensión, hacia otros suelos que empapan su camiseta de verbo origen, lo trazan en otras tierras y buscan, hasta que se les de el hallar, y es justo que así sea, porque el oficio de escribir nos moja a todos más arriba o por debajo de la cintura, incluso y sobre todo, en su oscilación de tiempos en el tiempo, nos sube más arriba del cuello, como tentando un socorro de alas, que se alzan sin espanto. _ La Poesia, debe aprender a mirar, sin la fealdad de aquella bala-conventillo, de quien ha aprovechado hasta el entretiempo de los que le han brindado su mano, pero con facilidad su dedo traidor, aprieta el gatillo de otras voces. Es entonces la palabra, una suerte de revólver, para algunas bocas, sin embargo mientras más anchas, menos dientes quedan a cada disparo de soberbia y desidia, hacia otros, que también buscan, la misma oportunidad. - En esta Muestra Poética, de Mío Araujo, encuentro su " Marca Bravía " , del mismo modo , esta palabra desnuda, no lleva engaño, se desprende de " Una Moneda" y llama al lenguaje, desde su propia voz y formación literata, para decir |: ... “La ciudad principal, muestra amputación de vocales... “
Retorno a mi lectura-recuerdo, a Manuel Rojas y no puedo dejar de citar:
*** - ¿No has visto, en las puertas falsas de algunos conventos, a individuos que sólo tienen, para recibir los restos de comida que se les da, un sucio y abollado tarro?

La voz y su instinto de supervivencia, visitan, busca y ensaya en otros vientos, con la misma sed que a todos nos deja, la mar infinita del lenguaje.


Rossana Arellano

Ojo con la Crítica Marzo 10/2016

 *** Nota: "De Manuel Rojas, cabe mencionar para los que desconocen, su trayectoria personal, que le llevó a realizar los más diversos oficios desde muy joven, lo que inspiró una obra repleta de referencias a las condiciones de vida de los más humildes" .


miércoles, 9 de marzo de 2016

WABI SABI DE MIRIAM LEIVA - Poeta de Concepción -Chile


por Rossana Arellano Guirao
“Ahora pende de un hilo/
y el techo gotea un desconsuelo silencioso/
que la vuelve paraguas
para quien levite llena de lágrimas”



El saber, aquel acercamiento entre la lógica de la existencia y el modo del pensamiento
que se plasma como canción es “poesía”.

Abrirse al camino desde el  “yo” introspectivo, aquel que alcanza su propio manantial de la expresión, en momentos de dolor y también de alegría. Y aloja la retina, en las calamidades, sin dejar de apreciar el florecimiento de una flor.

Retornar a la vida sin ostentación ni fanatismo, alcanzar la oración de la fe y ser capaz de emigrar de sí mismo.

Ser capaz de desplazar los miedos con una claridad de conciencia en unificación del “yo” y el entorno, es despertar, sin histeria, en lo puro, aquello que no tiene ánimo de compararse a nada y permanece en su estado de belleza única, imperfecta y perfecta, tal como se halla, aunque todo en un momento fuese incertidumbre. Desasosiego en lo que se está asimilando como parte del proceso de crecimiento espiritual, es el Ascenso, que me parece maravilloso aunque sí muy doloroso.                                                                                

Ser capaz de desplazar los miedos con una claridad de conciencia en unificación del “yo” y el entorno, es despertar, sin histeria, en lo puro, aquello que no tiene ánimo de compararse a nada y permanece en su estado de belleza única, imperfecta y perfecta, tal como se halla, aunque todo en un momento fuese incertidumbre, en lo que se está asimilando como parte del proceso de crecimiento espiritual, en el Ascenso.

No existen falsas visiones en quien alcanza sabiduría.

La autora de Wabi Sabi, nos hace entrega de un regalo maravilloso: Su espiritualidad, a través de sus poemas caminamos junto a ella en el aprendizaje y la enseñanza, cada verso contiene un movimiento pleno de magia y diversidad como un llamado en misión. Se advierte gran manifiesto de esperanza y consuelo, las figuras poéticas son claras y trascienden de manera sagrada a lo profundo.

Destaca claridad de palabra,  la semilla cuidada de aquel poeta que no busca ser leyenda, aunque se sabe en un púlpito de conocimiento verdadero y auténtica sabiduría.


Literatura en TV